Martín DinataleEl Gobierno está pagando caro contar con un jefe de Gabinete débil y con poderes recortados. La ausencia de Cristina Kirchner en el país dejó al desnudo una administración llena de contradicciones, trifulcas internas y ministros que sólo responden a sus intereses sin que nadie los coordine.
Por lo que se vio en los últimos días en la Casa Rosada, Aníbal Fernández no tiene el control de toda la botonera, como le gusta graficar. Tampoco la Presidenta logró unificar el discurso oficial desde la lejanía.
Al ministro de Agricultura lo bajaron del avión que iba a Kuwait para destrabar el paro del campo. Pero Domínguez no sólo no pudo frenar el cierre de exportaciones de granos, sino que dejó en claro que desde la 125 no hay estrategia oficial para calmar al agro.
La Mesa de Enlace denunció que el cupo de exportaciones está concentrado en las multinacionales y amenazó con extender la protesta más allá del domingo. Pero el propio Bussi admite que entre los productores no hay margen para tensar la cuerda y mucho menos para salir a las rutas. Todos saben que la rentabilidad de la soja hoy es mayor que en épocas de la 125, pero el Gobierno no sacó provecho de esa ventaja y ni siquiera coincide en los efectos de la protesta. Mientras Randazzo dijo que el paro del agro podría perjudicar el abastecimiento, el subsecretario de Agricultura, Oscar Solís, aseguró que el único perjudicado es el productor. ¿A quién creerle?
Timerman señaló ayer en Twitter: "Una pena q la Soc Rural prefiera boicotear la economía y perderse las oportunidades q encontramos en Qatar, Kuwait y Turquía". Pero el canciller no reparó en que, en simultáneo con el viaje presidencial, Guillermo Moreno presionó a los supermercadistas para volver a las restricciones de ingreso de alimentos. ¿Quién hará negocios con un país que no asegura que la venta de granos llega a destino?
Un grupo de brigadieres quedó sorprendido en El Palomar por el elogio que hizo de las Fuerzas Armadas el ministro Arturo Puricelli al hablar del caso de contrabando de drogas. "No nos podemos hacer cargo de la vida y obra de las personas en cualquier etapa de la historia de hace 15, 20, 30 años y que nos las enrostren a nuestras Fuerzas Armadas", dijo. Los presentes recordaron el maltrato de Kirchner a los militares actuales por lo ocurrido durante la dictadura o el pase a retiro a oficiales por portación de apellido.
El jefe de Gabinete criticó a Duhalde y se recluyó en el silencio tras cruzar a Carrió, que lo acusó de ser responsable político del narcotráfico. El Gobierno quedó en manos del secretario legal y técnico Carlos Zannini, un hombre de la "pingüinera" y hosco de trato.
Ni siquiera el Gobierno logró frenar la embestida salarial de hombres de su propia tropa, como Moyano y los laderos de la CGT.
Manejar el poder desde la lejanía es tarea de pocos o de gobiernos con ministros más poderosos a la hora de ejercer el control real.





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