Para el jefe comunal, la lectura de las elecciones de la semana pasada se hace con realismo, pero también con optimismo. “Ninguna situación electoral va a hacer que retrocedamos en nuestras convicciones”, remarcó. Además, habló del futuro Concejo Deliberante que le espera en los dos años de gestión que le quedan: “Nos obliga a consensuar, como siempre”. Sobre las internas del PJ admitió: “Nos traen otra preocupación más”.
¿Qué evaluación hace de la elección, tanto en el nivel provincial como en el local?
—Hago una evaluación global, creo que hubo una posición firme de un sector que logró conciliar la opinión desfavorable en cuanto a las políticas nacionales, provinciales y municipales.Eso logró sintetizarlo el líder del Frente Renovador, Sergio Massa, en una opción que polarizó; las otras opciones nolograron constituirse, no hubo muchos dirigentes creíbles fuera de estas opciones. Esto en el marco de una elección absolutamente distinta, en el marco de una elección legislativa, donde la gente siente que no pone en riesgo ningún logro conseguido, la gente no le prestó atención a esto y logró la mirada mayoritaria.
¿A qué cuestiones tiene que tomar nota el Frente para la Victoria luego de esta elección, a todo nivel?
—Por supuesto hay que tomar nota. En primer lugar, no renegamos de las cosas que proponemos. Ninguna situación electoral va a hacer que retrocedamos en nuestras convicciones, en la recuperación de derechos. Creo que hay cosas por las que la gente se ha ido malhumorando, si se quiere, producto de algunas cuestiones que llegaron tarde, algunas medidas que si se hubieran tomado a tiempo hubieran tenido mejor efecto. Reconozco también que en el nivel local algunas obras que aparecieron con más intensidad se puede interpretar que se hicieron por el momento electoral. Yo voy a demostrar que no, que las voy a seguir haciendo. Forma parte de una doble intención que pulula en una elección y eso también malhumora a la gente.
¿Las figuras de Daniel Scioli y Martín Insaurralde se proyectan como los referentes del Frente para la Victoria, más allá de la derrota?
—Sin ninguna duda: Martín es un compañero nuestro al que la Presidenta le dio la responsabilidad de encabezar una lista. Elucubrar que para adelante sería un elegido para otro lugar, es muy aventurado, aunque es indudable que Martín se convirtió en un referente de la Provincia. Hace falta que pasen más elementos y que pase más el tiempo. En el caso de Scioli, venía marcando postura de que tiene la intención de proyectarse en el nivel nacional. Para ser realista y contestar a la pregunta, Daniel sí, a Martín hay que esperarlo.
¿Cómo recibió las críticas de Gabriel Mariotto a la campaña del kirchnerismo?
—Me parece que no era el momento para decirlas. Criticas pueden tener todos en cualquier lado, solo los ganadores no las tienen. Simplemente, hacerlas públicas no era el momento ni el lugar, y la respuesta (de Insaurralde) se debería haber pasado por alto también.
¿Este es un momento donde hay que empezar a pensar en contener a dirigentes para que no haya fugas?
—No, la verdad que nosotros analizamos, nos encontramos en reuniones con todos los sectores, a mi me toca estar con más intendentes, pero nos juntamos con todos. El análisis es realista, pero también optimista, porque mantenemos una coherencia que nos permite tener más de 30 puntos luego del desgaste de 10 años.
Interna y HCD local
¿Cómo encaja en este escenario la interna del justicialismo?
—Es cansador, más allá de cualquier cosa, nadie puede mentir y decir que estos es una alegría porque nos trae otra preocupación más. Pero bueno, hay que cumplir con la cuestión legal y reglamentaria que dice que el PJ debe estar normalizado antes de fin de año. Hay dirigentes que tienen una estructura política importante atrás, que habrá que tener en cuenta, pero también dependerá de cómo se posicione el PJ en el nivel nacional.
En particular, ¿usted considera que Massa debe participar o no en esta interna?
—Sería bueno que participen, así ayudan a definir la cuestión partidaria. El justicialismo siempre está abierto a la participación.
En el nivel local, habrá luego de diciembre un Concejo Deliberante bastante repartido. ¿Cómo vislumbra la convivencia, le pueden entorpecer la gestión, buscaría consensos?
—Primero, sería gravísimo que desde un Concejo se pueda trabar la labor del Municipio. Conozco a la mayoría de los dirigentes que están en la lista del FR, incluso el PRO que viene de la mano de (el ministro de Hacienda porteño, Néstor) Grindetti, vienen con experiencia de gestión. Me parece que esta relación de fuerzas, que es parecida a la que tenemos ahora, nos obliga a consensuar como siempre. Cuando teníamos mayoría absoluta también lo hacíamos, desde hace rato que abrimos a la discusión sana. Conociendo los antecedentes de todos no creo que sea para hacer locuras.
¿Los 10 puntos que sacó el Frente Renovador en Lanús tienen que ver con la realidad local o con un marco global?
—Creo que en realidad las PASO habían marcado una situación, que tenía que ver con una cuestión nacional. En Avellaneda, que supuestamente está mejor que Lanús,Insaurralde en las primarias perdió por más diferencia de votos. Después hay cuestiones locales, organizaciones políticas más desarrolladas que otras, y la polarización que se dio hizo que muchos de los votos de esos grupos fueran a parar al massismo. Pasó en Lanús con los votos de Francisco de Narváez. Pero entiendo también que hay una situación local que se agrega a la nacional. Si nuestra Presidenta tenía una miradanegativa eso nos impacta, nos guste o no, pero yo seguiré defendiendo el proyecto nacional.
¿A Omar López lo cuenta como parte del bloque que se viene?
—Todos peleamos para que Omar López entre, el esfuerzo se lo debemos a todos los que estamos allí. Omar pertenece al Frente para la Victoria, así lo considero yo, él tiene militancia en el gobierno nacional.






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