(General Pico) - La obra de pavimentación que la empresa Jubete está finalizando en Trenel podría pasar a la historia no por su importancia sino por su alto costo.
Si bien la documentación contó con el aval del Concejo Deliberante, los ediles del Frepam objetaron no poder haber accedido a la información completa para saber cómo se calculó el monto de los trabajos, que además incluía la realización de cordones cunetas en 20 cuadras. Ese proyecto ejecutivo, con los datos de los costos, nunca fue entregado a los concejales de la oposición.
Según se pudo saber, el reclamo para poder acceder a esa documentación pública fue negado desde el Ejecutivo Municipal. La oposición pidió por escrito y de manera verbal poder tener en sus manos las especificaciones y la base sobre la que se estimó cuánto podría contar la obra. Los pedidos chocaron con la negativa de los funcionarios municipales del intendente Juan Antonio Silva que, con diversas excusas, ocultan esa información.
A esa negativa, se sumó en los últimos días la propia empresa. Una fuente incuestionable aseguró que el propio Jubete habría pedido a los allegados técnicos de la obra "no entregar" esa información. El empresario habría manifestado a su interlocutor que la documentación técnica "era muy compleja y los concejales podrían no interpretarla". El objetivo sería ganar tiempo hasta que "pasen los problemas" y después girar a los ediles un "resumen".
Silva.
El asfaltado de las calles de Trenel tuvo su origen en el 2006, año del Centenario de localidad norteña. En una entrevista concretada pocos meses antes de la celebración de los 100 años, el entonces presidente Néstor Kirchner se comprometió con el ex senador Rubén Marín y el intendente Carlos Sala a girar recursos nacionales para realizar obras. Una de las iniciativas fue pavimentar el pueblo. Por eso, la administración de Sala llamó a licitación pública para el asfaltar 31 cuadras por un monto de 2.100.000 pesos. La iniciativa no prosperó y quedó pendiente su ejecución.
El proyecto se reflotó cuando la Municipalidad quedó en manos del intendente Silva. Si bien la idea original se mantenía, los montos treparon a cifras muy elevadas. A mediados de 2009, se comenzaron tratativas para poder concretar la obra. Pero los costos ya no eran los de tres años atrás. Silva encomendó al ingeniero Sergio Collado, ex presidente de Vialidad Provincial, para que elabore el cálculo del costo y el anteproyecto de la obra. La cantidad de cuadras a pavimentar trepó a 50 como también creció el monto. Se fijo la nueva licitación en más de 12 millones de pesos.
Collado habló una vez ante los ediles. Una fuente ligada al oficialismo confirmó que el propio intendente Silva pidió que se nombre al ingeniero y ex funcionario provincial como "director de obra" y se fijen sus honorarios. Collado nunca más apareció por el Concejo Deliberante de Trenel, después de aquella reunión del 27 de mayo de 2009.
Según el cálculo previo de aquel año, elaborado por otros profesionales, el costo para pavimentar una cuadra de Trenel, de 110 metros de largo por 11 y medio de ancho, rondaba los 125.000 pesos. Se estimaba que el presupuesto oficial podría rondar entre los 6 y 8 millones de pesos. Pero el cómputo fue mayor y superó los 12 millones de pesos. Entre los precios que inflaron el cómputo final estuvo la provisión de material por metro cúbico, que superaba dos veces y media el valor por el cual se podía adquirir.
Jubete.
La licitación de la obra se realizó el 3 de julio de 2009. La empresa de Omar Jubete cotizó los trabajos en 12.288.820 pesos, mientras que Centro Construcciones SA ofreció pagar el monto oficial. Semanas después, la comisión evaluadora aprobó la oferta de Jubete. Además, se seleccionó a la empresa VialControl de Ingeniería de Eduardo Rubén Mascaró, para realizar la inspección de la obra.
La cifra de la obra no deja de ser llamativa si se la compara, por ejemplo, con el presupuesto oficial para repavimentar los 35 kilómetros de la ruta 4, proyecto que incluye la mejora de los accesos y la playa de estacionamiento del cementerio de Trenel. El gobierno provincial fijó el costo en unos 30 millones de pesos.
Tampoco las cifras son compatibles con las que maneja el municipio de General Pico. El intendente Jorge Tebes aseguró en su último discurso de apertura de sesiones ordinarias, que había realizado en su gestión 434 cuadras de asfalto y estimó su costo en unos 100 mil pesos por cada una. La comuna piquense cuenta con una planta de asfalto descentralizada, un instrumento para trabajos propios y de terceros, que permite pavimentar con un costo más apropiado, que no se aprovechó para el caso de Trenel.
Tras la aprobación de los trabajos, Jubete instaló el obrador en terrenos del barrio norte de Trenel. Allí se acopió material y maquinaria. Según una fuente ligada a la obra, la pavimentación está avanzada al mes de abril "entre un 90 y 95 por ciento". Pero hacia principios de 2011 se conoció a través del intendente Silva que la empresa Jubete necesitaba más dinero. Por eso solicitó una ampliación de 1.800.000 pesos. Se menciona que es necesario para reparar otras cuadras y trabajos de infraestructura para desagües. Todos los fondos requeridos fueron girados desde Nación pero el cálculo de costo sigue sin aparecer.


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