Una de las delegaciones regional de la CGT-Corrientes se convocó ayer de urgencia para analizar principalmente las demandas salariales y laborales de los sindicatos de empleados públicos que la integran.
La asamblea resolvió solicitar una nueva audiencia con el Gobernador, no sólo para hablar de las observaciones a ambas normas, sino también para plantearle actualizaciones salariales.
Además tratarán de reunirse con la mayor cantidad de legisladores, para que el año que viene la Legislatura rechace el veto que el Mandatario aplicó sobre varios artículos de las dos leyes.
“Eran las únicas conquistas genuinas que tuvimos los trabajadores estatales en 2010. Esto va a tener sus consecuencias. Por ejemplo, sin paritarias docentes podrían haber conflictos y peligraría el inicio de las clases el año que viene”, dijo a época el representante de los gremios estatales, Ramón Cristaldo.
Criticaron “lo mezquino que fue el aumento de las asignaciones familiares. Como mínimo debieron haber igualado los $220 que paga el Gobierno nacional. El Gobierno tiene suficientes fondos acumulados como para hacerlo”, señaló el gremialista. El Ejecutivo elevó de $45 a $135 por hijo las asignaciones familiares, que serán liquidadas con el sueldo de diciembre.
“Además coordinamos una agenda de reclamos que siguen pendientes de resolución, como el salario mínimo vital y móvil, y la misma asignación familiar que paga la Nación, las negociaciones paritarias para principios del año que viene, una carrera administrativa de ascensos, la normalización del IOSCOR y el IPS que manejan fondos de los trabajadores y los jubilados”, agregó Cristaldo.

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