La posibilidad de una contracción global conlleva la promesa de sostener la actividad y aumentar el gasto si es necesario. El Gobierno espera que los privados se pongan a tono y ayuden a sostener empleo.
La mandataria abogó por un cambio cultural para bajar las importaciones y evitar tensiones por la suba de precios con más producción local. “Estamos haciendo estas cosas para que los que antes importaban, ahora produzcan en la Argentina”, dijo Fernández, que en un contexto de crisis internacional que se encamina a una contracción de la economía global, apunta a seguir manteniendo el crecimiento.
Así lo señaló en la inauguración de una planta de la fabricante de computadoras Banghó que demandó una inversión de $9 millones, desde donde convocó a los empresarios a seguir invirtiendo. En ese marco, Cristina volvió a ratificar el sostenimiento del gasto público; “la demanda también la estamos haciendo nosotros con las políticas sociales”.
Este año se estima que el gasto en subsidios y tarifas de energía ascenderá a los $70.000 millones, a los que se suman otros $10.000 millones por la asignación universal por hijo, por ejemplo.
Con este escenario, el Gobierno estima que tendrá un superávit primario de 1,2% del PBI y si la crisis se agrava, podrá sostener un aumento de los aportes públicos a la actividad económica.
Así Fernández garantizó ayer “sostener, impulsar y fomentar la demanda agregada”. Y agregó: “Lo que necesitamos es que los empresarios inviertan para sostener la oferta que esa demanda tiene, y no tener las tensiones propias en la economía y en los procesos de crecimiento”, remarcó.
El economista del IARAF Nardín Argañaraz estimó que el superávit primario cerrará en 0,5% del PBI este año y aclaró que el Gobierno “no tiene el margen que tenía en el 2009, cuando el resultado primario representaba el 1,4% del PBI”.
Para el economista, “hay que mantener la tasa de crecimiento del gasto por debajo de la tasa de expansión de los ingresos”. El Gobierno, en tanto, reconoce que este año la relación será la inversa. Economía estima que mientras los ingresos crecerán 29%, el gasto lo hará 32,2 por ciento.
En ese contexto que el Ejecutivo apunta a que el sector privado contribuya a sostener la actividad. El reclamo a los empresarios por mayor inversión es una constante de los actos oficiales y será trasladado, una vez más, a la Unión Industrial Argentina durante el día su actividad, el próximo 2 de septiembre.
Esta semana, los representantes del Gobierno recordarán el pedido por mayores inversiones a los empresarios de pymes, en el marco de eventos por el Día del Empresario Nacional organizados por la CGERA en San Martín.
FONDEO. “No es sólo una transformación económica sino cultural. No es viento de cola sino trabajo e inversión que se hace en forma conjunta entre los sectores público y privado”, aseguró la mandataria, que defendió la política de créditos a través del Fondo del Bicentenario “que impulsan la inversión para sostener y fomentar la demanda agregada”.
El ministro de Economía, Amado Boudou, señaló –después de la presentación del plan industrial de Brasil, que contempla un fuerte crecimiento del fondeo de su banco de desarrollo, el BNDES–, que el financiamiento al sector privado se seguirá canalizando a través de este instrumento.
Banghó es una de las empresas que obtuvo ese financiamiento, por $10 millones, para integrar más partes locales. Otros $500 millones están a la firma presidencial, con lo que el fondo superará los $5.000 millones aprobados, según indicaron fuentes oficiales, que preparan la entrega de nuevos certificados para los próximos días.
La ministra de Industria, Débora Giorgi, detalló que “sólo en el primer semestre del año se recibieron anuncios de inversión de privados por u$s13.000 millones y el 75% están destinados a la ampliación y la creación de nuevas empresas, y sólo un 25% a la compra de firmas existentes”.
Según los datos de Industria, en los últimos noventa días la Presidenta recibió a empresarios que le anunciaron la puesta en marcha de proyectos de inversión y prontas inauguraciones por más de u$s2.200 millones.
DEUDA SOCIAL. “Esta Argentina, después de tantas décadas de abandono, de no hacer nada, todavía tiene fuertes desigualdades que tenemos que cubrir y abordar”, admitió la Presidenta. “Tenemos que hacernos cargo de esos contrastes y seguir trabajando para seguir achicando la brecha social; esto es clave porque impacta en toda la sociedad, en la economía, en el consumo, en la seguridad”, agregó en tanto la mandataria.
En ese marco, el Gobierno volvió a apuntar a la coordinación entre los países del Mercosur y la Unasur para proveer una respuesta a la crisis distinta al recorte de gasto que plantean las economías desarrolladas.
“Estamos convencidos de que trabajando juntos vamos a salir en una posición ventajosa con la integración de nuestros países y de los instrumentos financieros”, señaló Boudou la semana pasada, cuando empezó a analizar con su par brasileño Guido Mantega una posición común con Brasil para presentar en la próxima reunión del Grupo de los Veinte en Francia.



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