Cristina visita a Dilma para desactivar conflictos y blindar al Mercosur frente a productos chinos

Las presidentas analizarán la coordinación en G-20 y también las presiones cambiarias y el resguardo industrial. Brasil propone una suba de aranceles en el Mercosur para controlar el ingreso de productos chinos y tiene aval argentino.

La presidenta Cristina Fernández llegó anoche a Brasilia para reunirse hoy con Dilma Rousseff, la segunda bilateral entre las mandatarias desde el encuentro de fines de enero en Buenos Aires, en el que buscarán coordinar medidas para evitar nuevos roces comerciales y presiones cambiarias, además de analizar el contexto global y una agenda positiva que incluye la integración productiva entre los dos países.

En ese contexto, Fernández inaugurará la sede diplomática argentina en Brasilia –a cargo de Juan Pablo Lohlé–, un proyecto que se concreta después de 40 años. Rousseff preocupada por la apreciación de su divisa y el ingreso de capitales especulativos, recibe a Cristina después de incorporar una tasa del 1% en el mercado de futuros para detener la apreciación del real, que el miércoles había alcanzado sus máximos en 12 años, en 1,53 reales por dólar.

Una semana antes, subió la tasa Selic hasta 12,50% para contener la inflación. Las medidas aplicadas por Brasil no pasan desapercibidas en la Argentina, donde los empresarios miran de cerca la cotización del real y admiten preocupación por una eventual devaluación.

En el Gobierno, en tanto, reconocen que lo que más preocupa es una posible desaceleración del crecimiento de Brasil en su cruzada contra la inflación. El viceministro de Economía, Roberto Feletti, señaló que por cada punto que se reduce la expansión del PBI brasile ño la Argentina deja de exportar a ese mercado por u$s500 millones.

En ese contexto, en tanto, los dos países coinciden es la preocupación por el ingreso de productos chinos al Mercosur. Brasil trasladó una propuesta para elevar el gravamen a las importaciones en cien posiciones arancelarias que cuenta con el aval de la Argentina y será analizada de forma técnica en un Grupo de Trabajo del Mercosur entre el 9 y 10 de agosto en Montevideo.

Hace dos años los negociadores locales habían presentado un plan similar que fue descartada por Brasil bajo la gestión de Luiz Inácio Da Silva. Mientras tanto, los dos países adoptan medidas comerciales para controlar el ingreso de importados.

Brasil creó un grupo de inteligencia brasilepara evaluar qué ingresa y de dónde, mientras que la Argentina aumentó la coordinación entre sus áreas de comercio. Ayer, por ejemplo, se actualizaron valores criterio (sobre el mínimo que debe valer un producto) en la Aduana argentina para los textiles e hilados que provengan del continente asiático.

DEMORAS ADUANERAS. El canciller brasileño, Antonio Patriota, aclaró que las controversias comerciales no serán eje de la reunión entre las mandatarias y destacó que esas cuestiones se dirimen a través de los ministerios de Industria –para lo que habrá bilateral entre Débora Giorgi y su par Fernando Pimentel–. “Cuando uno tiene una relación comercial intensa, es natural que surjan estas situaciones”, agregó Patriota.

Brasil impuso licencias no automáticas a la importación de autos, lo que generó demoras de más de 25.000 unidades fabricadas en la Argentina en la frontera. Fuentes oficiales aseguran que el ingreso es fluido. La Aduana agilizó el ingreso de maquinaria agrícola, baterías y neumáticos, entre otros productos.

La agenda de la reunión la evaluación de la cooperación en las áreas de tecnología espacial, nuclear, financiera y de coordinación dentro del G-20, grupo que reúne a las principales economías del mundo. Acompañadas por empresarios de los dos países, las mandatarias buscarán reforzar la agenda comercial “positiva” de integración productiva y salida al mundo de forma conjunta para ganar terceros mercados.

Fernández llegará al Palacio de Planalto a las 10.30 para reunirse con Rousseff y los cancilleres Patriota y Héctor Timerman. Al mediodía las comitivas compartirán un almuerzo en el Palacio de Itamaraty y por la tarde la mandataria inaugurará la sede diplomática argentina.

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