Cristina ratificó el rumbo: rechazó emitir deuda y se acerca a Brasil frente a la crisis

Cristina ratificó el rumbo: rechazó emitir deuda y se acerca a Brasil frente a la crisis
Luego de su triunfo en las primarias, dijo que continuará reuniéndose con empresarios y sindicatos, sin hacer una convocatoria puntual. Pidió la Ley de Tierras al Congreso
La presidenta Cristina Fernández festejó su rotundo triunfo en las elecciones primarias del domingo con una sorpresiva conferencia de prensa, ayer por la mañana, en la Casa Rosada. Aceptó sólo cinco preguntas, que le alcanzaron para ratificar el rumbo económico, destacar sus contactos “permanentes” con empresarios y sindicatos, rechazar la emisión de deuda este año –y hasta que el mundo se normalice– y adelantar una postura conjunta con Brasil en la próxima reunión del Grupo de los 20 (G-20) para enfrentar la crisis global.

Con bromas a sus ministros –a Amado Boudou le endilgó que estuvo “haciendo pogo no sé hasta qué hora de la madrugada”–, Cristina leyó su cosecha del 50% de los sufragios como un reconocimiento a ocho años de gestión. Y aprovechó para dar algunas definiciones económicas de corto plazo.

Ante una consulta sobre una eventual emisión de deuda pública el año próximo, Cristina evitó dar precisiones. “Me parece que hablar del año que viene en este mundo de hoy es como hablar de dentro de dos siglos”, eludió. Luego, ratificó que este año se saldarán los vencimientos “con reservas del Banco Central” y dejó entrever que el regreso a los mercados voluntarios podría ocurrir “cuando tengamos un panorama más claro del mundo”, en medio de la crisis global.

La Presidenta dedicó varios minutos a describir la crisis de sobreendeudamiento de Europa y Estados Unidos y sacó pecho: “Sabemos que somos un modelo que nos están mirando, porque lo que está pasando en el mundo se parece mucho a la Argentina de 2001”. En ese sentido, se vanaglorió de haber sido “muy heterodoxos” y volvió a rechazar medidas de ajuste.

Cristina comparó: “Es claro que Grecia no puede pagar 350.000 millones de euros, como la Argentina no podía pagar u$s 160.000 millones”.

Al respecto, anticipó que buscará consensuar con Brasil una postura común ante el G-20, de cara a la cumbre de presidentes de noviembre, en Cannes, Francia. “Creo que la idea allí es hablar con la compañera presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, para llevar una posición al G-20 acerca de cómo vemos la situación y de cómo deberían ser los instrumentos que deberían adoptarse a nivel global para poder paliar esa crisis”, afirmó. Ambas naciones deslizaron críticas a los países centrales por cómo manejan sus economías, al tiempo que buscan medidas de protección en la Unasur, tal como quedó claro el viernes en la cumbre de ministros y presidentes de bancos centrales.

Cristina destacó la búsqueda de posiciones conjuntas en el bloque regional. “Fue a propuesta del presidente (de Colombia, Juan Manuel) Santos la reunión de ministros de Economía y presidentes de los bancos centrales (en Lima, a fines de julio) para poner medidas contra el tema del dólar, de cómo Estados Unidos estaba manejando la expansión monetaria y cómo perjudicaba esto a la región”, dijo.

“Reuniones cotidianas”

Al ser consultada sobre una eventual convocatoria a dirigentes empresarios y del sindicalismo, Cristina relativizó la posibilidad de un cambio en la actual relación. “En realidad –dijo– con empresarios y sindicatos nosotros nos reunimos cotidianamente”.

Cristina mencionó “reuniones en las semanas previas a las elecciones” con instituciones empresarias y su asistencia a inauguraciones y anuncios de inversión en varias fábricas.

Asimismo, descartó una convocatoria a los sectores de la oposición como lo hiciera en 2009 tras la derrota del oficialismo en las elecciones legislativas, y consideró que el diálogo se debe dar en el Congreso. “Uno de los ámbitos para mí el más importante donde deben realizarse los diálogos y los acuerdos, de acuerdo a nuestro sistema constitucional, es el Parlamento. Donde están representadas todas las fuerzas políticas”, dijo.

“Con respecto a los sindicatos, ustedes saben –continuó la mandataria– no necesitan ninguna invitación para hablar con esta Presidenta”. No hizo mención explícita al titular de la CGT, Hugo Moyano, a quien se sospecha alejado del Gobierno.

Cristina también pidió apurar la sanción de la ley de tierras. “Es un proyecto que anuncié el 1º de marzo. Aprovecho esta oportunidad también para pedir sí a todas las fuerzas políticas que apuremos el tratamiento de una ley que, para mí, es clave y central en los tiempos que vienen”, manifestó en la conferencia de prensa que brindó ayer.

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