Cristina impuso a Mariotto como segundo de Scioli

El titular del ex Comfer será el candidato a vicegobernador de la provincia de Buenos Aires. El gobernador acató en silencio.
La PresidenteaCristina Fernández decidió designar a Gabriel Mariotto como candidato a vicegobernador por el Frente para la Victoria en la fórmula con Daniel Scioli en la provincia de Buenos Aires.

Era la última preferencia del gobernador. No obstante, aceptó la nominación del ex interventor del Comfer como aporte al esquema presidencial de armado electoral. Scioli había permanecido toda la tarde en el piso 19 del Banco Provincia, en la city porteña, esperando la nominación. Mariotto aguardaba en Olivos. Un llamado lo advertía del ofrecimiento: acompañar al gobernador en el período 2011-2015. La formalidad con "el elegido" fue cumplida por Cristina, quien transmitió la novedad a Scioli.

Al rato, el flamante candidato se trasladaba a la sede del Bapro para cerrar la secuencia en el despacho del gobernador, rodeado por todo su gabinete. El ánimo de resignación simulaba acatamiento militante.

Esta determinación representa una rigidización de la estrategia kirchnerista en Buenos Aires. Aun con la intervención de Néstor Kirchner en los listados bonaerenses, en 2007 el vicegobernador Alberto Balestrini surgió de un acuerdo para articular los intereses del gobierno nacional y el complejo entramado del PJ bonaerense expresado en los intendentes del conurbano.

En alguna consideración partidaria, el titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual expresa la antigua identidad del "comisario político" de los regímenes cerrados. Un exceso, según los colaboradores de Scioli: "Nada de esto. Todos somos parte del mismo proyecto", explicaron anoche.

Toman como premio consuelo cierto margen de maniobra en las candidaturas distritales para la Legislatura. Ése es el ámbito institucional donde se dirimen aspectos relevantes de gestión. Ayer, desde la Legislatura bonaerense abrían interrogantes sobre "la dinámica del consenso" que ofrecería Mariotto a partir de diciembre.

Por eso, hasta último momento, Scioli ofertó al acuerdo la candidatura de José Pampuro, como una salida intermedia. No prosperó, como tampoco fue considerado su primer intento con Cristina Álvarez Rodríguez, ministra de Obras Públicas, u otra variante moderada, al criterio del peronismo orgánico provincial.

Scioli aguardó el desenlace como un rehén político. Revistió su silencio de prudencia, cuando el único tempo que manejaba era la espera. Sólo la letanía de las horas. ¿Pondría, al menos, el nombre del primer diputado nacional por el FPV? Negativo.

Sería el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez, un devoto tributario del "cristinismo", después de su acompañamiento a los gobiernos de Eduardo Duhalde.

El equilibrio de esa lista, especulaban optimistas, estaría marcado por el segundo, Mario Oporto, su director general de Escuelas, y por la propia Álvarez Rodríguez, pero ambos conectan con la Corriente Nacional de la Militancia, antes que con el sciolismo.

Empiezan a develarse movimientos estratégicos vinculados con la sucesión 2015. Cristina Fernández no tiene descendencia y Scioli imagina un posicionamiento natural que desde la presidencia se encargan de eliminar. Mariotto, a sus espaldas, significa más que una señal.

Esta noche, la otra parte del capítulo electoral oficialista será completado por el anuncio del candidato a Vicepresidente. Al borde del cierre de listas, la Presidenta determinará qué amplitud de criterio domina sus actos.

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