Cristina y Dilma intentarán cerrar este viernes los acuerdos para agilizar el comercio bilateral

Cristina y Dilma intentarán cerrar este viernes los acuerdos para agilizar el comercio bilateral
El Gobierno busca ampliar el acceso a Brasil para los privados
Las presidentas de la Argentina y Brasil, Cristina Fernández y Dilma Rousseff, volverán a reunirse después de una serie de encuentros postergados en el marco de la reunión de mandatarios de la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), el próximo viernes en Venezuela.

La Cancillería confirmó el encuentro, como anticipó este diario el viernes, a través de un comunicado en el que detalla que la reunión será el próximo 2, en Caracas. Fernández, además, tiene previsto reunirse con el presidente venezolano, Hugo Chávez, anfitrión de la cumbre.

Para el encuentro con Rousseff, el primero oficial desde la visita en enero de este año de la mandataria brasileña a Buenos Aires, los secretarios de Comercio Internacional e Industria de los dos países delinearon una agenda la semana pasada en Brasilia que contempla el análisis de los proyectos de integración productiva y la agilización de las licencias no automáticas para autos.

El gran punto de negociación sigue siendo, por otra parte, el equilibrio de la balanza comercial, que acumula un fuerte déficit para la Argentina, de casi u$s4.500 millones en lo que va del año.

En ese marco, se prevé que antes del encuentro de las presidentas se reúnan los ministros de Industria, Débora Giorgi y Fernando Pimentel, con los cancilleres Héctor Timerman y Antonio Patriota.

Desde la cartera de Giorgi se sostiene que el flujo comercial entre ambos países debe ser equilibrado, tanto en divisas como en valor agregado de modo de profundizar el proceso de reindustrialización nacional.

A esto además se sumará un nuevo pedido a Brasil para que garantice el acceso a su mercado a las empresas argentinas.

Fuentes oficiales señalaron que Brasil pone como requisito que las empresas extranjeras cuenten con un socio local que se aplica a la Argentina, mientras que las empresas brasileñas pueden radicarse sin ese requisito en la Argentina.

Ayer, por ejemplo, se firmó una concesión para el aeropuerto internacional de São Gonçalo do Amarante, en Rio Grande do Norte, de la que participó Rousseff. La adjudicataria fue Inframerica, consorcio integrado por Corporación América, de Eduardo Eurnekian, pero con un socio local.

Por otra parte, los dos países mantienen una agenda común para fomentar la sustitución de importaciones, sobre la que se negocian condiciones similares en los dos países frente a las multinacionales en un primer intento de establecer una política común de inversiones para el Mercosur.

Los dos países promueven la participación activa de las grandes empresas y multinacionales de ambos países, tanto para el desarrollo de pymes y proveedores para su producción local como para exportar desde la región al mundo.

Crecimiento. “La política fiscal, el control de la inflación y la distribución de la renta, con la generación de empleo, son los factores responsables del blindaje de Brasil frente a esta crisis económica”, sostuvo ayer Rousseff.

“Tenemos todas las chances de seguir creciendo porque Brasil maduró económicamente”, agregó. Más allá de la coyuntura, ése es el mensaje que quiere escuchar el Gobierno argentino, más allá de las fluctuaciones del real –que ayer se apreció a 1,85 unidades por dólar después de haber llegado hasta 1,90 la semana pasada–. Además, Rousseff le garantizó a sus empresas que tiene espalda para financiarlas, “si el crédito se seca allá afuera”.

La FIESP estima PBI de 2% en 2012

La Federación de Industrias del Estados de San Pablo (Fiesp) pronostico un magro 2% de crecimiento para el próximo año, por debajo de las estimaciones oficiales.

"Mi preocupación para el año próximo es sobre el crecimiento nacional", aseguró ayer el presidente de la Fiesp, Paulo Skaf, en un Congreso de Jóvenes Emprendedores en San Pablo.

"Tenemos consolidada la estabilidad económica pero no el crecimiento", agregó el industrial que justificó así su estimación de "un crecimiento pequeño para el próximo año".

Según Skaf, la baja de la tasa de interés, la Sélic, al 11,50% fue "modesta y debería estar más acelerada" para alentar así la actividad económica. No obstante, el Gobierno brasileño mantiene la cautela sobre la baja de tasas para mantener a raya la inflación.

El mercado, en tanto, espera que mañana, en la reunión del Comité de Política Monetaria del Banco Central brasileño, se decida una reducción de la tasa en un 0,50 puntos porcentuales de la tasa Sélic.

Según el relavamiento de mercado que realiza el Banco Central, las entidades financieras estiman que el crecimiento brasileño para 2012 rondará el 3,5% mientras que este año cerraria alrededor del 3,20%. Para el Ministerio de Hacienda que dirige Guido Mantega, la última proyección de crecimiento del PBI para este año ronda el 3,8 por ciento.

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