Por Carlos Pagni
Máximo Kirchner propuso a los feligreses de su familia "volver a la calle para reconstruir una fuerza política". Urgidos por esa retirada, algunos dirigentes relevantes apresuran sus últimas conquistas. El más ansioso es Cristóbal López. Líder de la rama emprendedora del oficialismo, López pretende completar su dominio sobre el juego antes de la partida. Además de las apuestas deportivas, planea quedarse con los cinco bingos porteños. Alcanzaría el monopolio en la ciudad. Sincero como siempre, ya les anticipó a sus titulares: "Me voy a quedar con todo, gratis".
Lotería Nacional prepara una nueva licitación para diciembre. Y presiona a los que serían desplazados.
Como dará su zarpazo en la Capital, López necesitará, una vez más, de la colaboración de Mauricio Macri y su dócil Instituto del Juego. Macri coincide con la Presidenta respecto de este negocio desde que era un opositor más agresivo. Para beneficiar a López hizo aprobar una ley a medianoche, sin debate, el último día del año legislativo. Ahora el entendimiento será mucho más sencillo.




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