Es uno de los rubros que mayor baja registra en el último período dentro de la industria de la construcción. El anuncio de la realización de un puerto reaviva el optimismo.
Así como el rubro de la construcción incidió fuertemente en el crecimiento de la economía principalmente en el período 2003-2007, en el último período anual considerado (2011-2012) la actividad mostró cierta desaceleración. Ese síntoma fue más agudo en el rubro obras de infraestructura.
En lo que va del año en curso, efectivamente, ese último rubro fue el que más caída registró, con un 7,1 por ciento menos que dos años atrás (ver gráfico).
Por eso el reciente anuncio de una inversión de 20 millones de dólares en Corrientes para la construcción de un puerto en Itá Ibaté viene a traer un importante oxígeno a este sector de la economía, con sus positivos efectos multiplicadores sobre otras actividades.
Uno de sus más destacados impactos es en la creación de empleo en actividades vinculadas verticalmente hacia atrás y hacia delante. Entre las primeras se encuentran actividades vinculadas a la producción de insumos y materiales y actividades de producción, distribución y comercialización de energía y agua, entre otras. Entre las segundas se encuentran actividades inmobiliarias, de seguros y de servicios financieros.
Un reciente informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) sobre el sector de la construcción indica precisamente que desde el año 2008 el sector de la construcción es pieza clave en la estrategia de crecimiento de la economía del país.
El sector de la construcción se caracteriza por ser un importante impulsor de la actividad económica de un país. En Argentina, el sector ha mostrado dos ciclos de comportamiento bien diferenciados desde el año 2003. Un primer ciclo abarca el período 2003-2007 y se caracteriza por tasas de crecimiento del valor de la producción (nominal) del sector muy superiores a las observadas para el PIB nacional (a precios del productor). Así, mientras que en 2004 el indicador sectorial era del 50 por ciento, el indicador del PIB nacional era del 17 por ciento.
Pese a los altos valores que observó el indicador sectorial respecto del nacional, el primero manifestó una tendencia decreciente, no observada por el segundo sino hasta el final del período (año 2008). Este comportamiento llevó a que en 2008 ambos indicadores alcancen puntos muy próximos entre sí (distado entre sí en 10 puntos porcentuales).
En el año 2008 se inicia el segundo ciclo de comportamiento. Este período se caracterizó por tasas de crecimiento del valor agregado bruto del sector muy similares a las del PIB nacional. Se destaca la fuerte caída de los indicadores en el período de crisis 2008-2010, pero también en el año 2012. Año en el cual ambos indicadores disminuyeron alrededor de 10 puntos porcentuales respecto de sus valores del año anterior.
La fuerte dependencia de la economía nacional respecto del sector de la construcción observada desde 2008 también se manifiesta al considerar la participación del valor de la producción del sector sobre el PIB nacional. La participación del sector de la construcción en el PIB nacional se duplicó entre 2003 y 2007 (de 3 por ciento del PIB hasta 6 por ciento del PIB), y desde 2008 se mantuvo estable en ese máximo de 6 por ciento.
En este contexto es sumamente importante contar con un sector de la construcción robusto, capaz de atender la demanda de mercados nacionales, generar empleo e inversiones genuinas y, además, lo suficientemente dinámico como para sortear problemas e inestabilidades de mercados vecinos proveedores de insumos y maquinarias, como es el caso del Brasil.
UN PROYECTO ANHELADO
Con la presentación del primer tramo del proyecto del futuro puerto de Itá Ibaté (en el Norte de la provincia de Corrientes), el Gobierno provincial dio un paso fundamental que le dará competitividad a la producción primaria de la región (arroz y madera), al bajar los costos de los fletes. Así lo informó EL LIBERTADOR en ediciones anteriores.
Cabe recordar que la obra, que demandará una inversión de 20 millones de dólares, fue presentada por el director de la consultora Estudio de Ingeniería-Buenos Aires, Alberto Del Vecchio, quien brindó detalles del trabajo.
Una vez concluida la obra, la terminal portuaria podría captar cargas del Paraguay y del Brasil, vaticinó el subsecretario de Emprendimientos de Infraestructura Regional del Ministerio de Obras y Servicios Públicos, César Bentos.
"Estará ubicado al Oeste y contiguo a la localidad de Itá Ibaté; es decir, aguas debajo de la zona urbana, distante a aproximadamente a unos 2 kilómetros de la misma", añadió Bentos.
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