Casi 200 personas continúan evacuadas, aunque reina la incertidumbre sobre el momento del regreso a casa. Desde el Hospital advierten sobre la posibilidad de que surgan patologías diversas tras la crecida.
Cerca de 200 personas permanecen evacuadas en la Escuela Nº 812 y el estadio municipal Mbayá Soto, en la zona urbana de San Luis, mientras que en la zona rural numerosas familias también fueron afectadas por las intensas lluvias de las últimas dos semanas.
Si bien el cauce del Riachuelo se retrajo unos 70 centímetros, se posiciona en los 4 metros, y ello para nada significó un alivio para la comunidad, ya que un vasto sector permanece bajo agua.
Desde la localidad comentaron a EL LIBERTADOR que la situación en la zona urbana sigue siendo crítica, debido a que el agua volvió a ganar las calles con las últimas lluvias. La zona rural no escapa a esta situación, con campos anegados y un número impreciso de pobladores de los parajes que se autoevacuaron en casas de familiares y vecinos.
El hospital local dirigido por el doctor Jorge Rojas prioriza por estos días la atención a los afectados por la crecida. Pero se teme por las consecuencias de la crecida en materia sanitaria, por la posibilidad de la proliferación de distintas afecciones que van desde problemas de piel hasta nivel orgánico por las condiciones en que se encuentra la zona, ya que el Riachuelo sirve de desagote cloacal.
Preocupa el riesgo sanitario que existe por la profileración de vectores trasmisores de enfermedades como el dengue, la lehismaniasis, leptospirosis y la aparición de insectos y animales, como víboras y otros que pueden atacar a los vecinos.
OPERATIVOS
Un equipo de terreno del hospital conformado por una bioquímica, un médico, un enfermero especialista en afecciones cardiovasculares, una psicóloga que charla con la gente en estado de desesperación por la situación en la que se encuentra y agentes sanitarios que encaran operativos de vacunación y entrega de medicamentos y leche, así como de donaciones que se reciben en la institución.
Desde el centro de salud comentaron a este diario que el problema sanitario podría surgir al regreso de las familias a sus hogares. No obstante, hay al menos un caso de dermatitis, lo que podría ser consecuencia del contacto con el agua sucia, así como una mujer mayor de edad que fue evacuada y hospitalizada por un cuadro de neumonía.
También las instalaciones del hospital sirven de refugio y contención para una joven a punto de dar a luz, que junto a su familia (padre, madre y un hijo), oriunda del paraje Rincón de las Mercedes, fue evacuada.
AYUDA
La ayuda llegó de la Provincia a través de la Subsecretaría de Desarrollo Humano. También marcan presencia los Organismos no Gubernamentales y algunas agrupaciones políticas que acercan donaciones a los evacuados.
En tanto, el Municipio conducido por Richard Valenzuela brinda asistencia permanente a los evacuados, así como a pobladores rurales, a quienes se les llevó colchones, módulos alimentarios y asistencia sanitaria.
Por su parte, el periodista Luis Dalmacio Encina comentó que los barrios ubicados a la vera del curso de agua son los más afectados, así como el sector rural que linda con la localidad de Hertlizka, la Tercera y la Quinta Sección, el paraje Empedrado Limpio, cercano al Departamento homónimo.
"Cada año vamos a tener situaciones como ésta", afirmó el trabajador de prensa y en ese sentido cabe recordar que en noviembre de 2013 la crecida del mismo curso de agua ocasionó estragos.
"Se habla de soluciones diversas; el Instituto Correntino del Agua y del Ambiente hizo estudios de factibilidad, pero no se hizo nada, se cree que puede ser viable el dragado del curso de agua", comentó.
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