El kirchnerismo quedó más cerca de ganarle la presidencia de ese cuerpo a la oposición
Es plena feria judicial y los tribunales están desiertos, pero en el Consejo de la Magistratura germina, cada vez con más fuerza, la primera gran pelea de poder: la disputa por la presidencia.
El antikirchnerismo, fortalecido, creía que lograría la designación de Ricardo Recondo, el juez que acusó al Gobierno de presionar a los magistrados y de haber sido "nefasto" para la Justicia. Todavía no pudo y no va a ser tan fácil. El oficialismo lo resiste y esta semana tuvo una señal alentadora.
Oposición y kirchnerismo tienen seis votos cada uno. La única forma de que Recondo sea presidente es con el voto del consejero restante, Mario Fera, también juez pero de una línea interna opuesta dentro de la Asociación de Magistrados. El ya había advertido que prefería un candidato "de consenso" (obviamente, Recondo no lo era), pero esta semana fue más allá: dijo que "referentes dentro del Consejo" le habían propuesto que fuera él el próximo presidente y que no lo descartaba.
"No se quién se lo propuso -dijo el diputado radical y consejero Oscar Aguad-. No fuimos nosotros, nuestro candidato sigue siendo Recondo."
Desde el oficialismo, en cambio, manifestaron a La Nacion que Fera les parecería un buen presidente. "Podría ser nuestro candidato. El o Urriza", dijo uno de los kirchneristas. Manuel Urriza es el representante de los académicos y llegó con el apoyo de la Casa Rosada. El mejor escenario para el oficialismo sería designarlo a él; el peor, que se eligiera a Recondo.
Los dos grupos coinciden en que el poder real que implica tener la presidencia es poco -las decisiones más relevantes del Consejo se toman por dos tercios-, pero creen que es una disputa importante desde lo simbólico. Para el oficialismo, implicaría un freno a la avanzada de la oposición, que a fines del año pasado ganó en las elecciones de jueces y abogados para renovar el Consejo.
El antikirchnerismo anunció entonces que terminaría con el control del Gobierno sobre el organismo. No empezó bien. El 2 de diciembre pasado, hubo una reunión para elegir al presidente y fracasó. Entonces, se resolvió postergar todo hasta el 10 de febrero. Esto significó cerrar el Consejo durante más de dos meses sin haber definido siquiera quién irá a qué comisión.
En aquella reunión de diciembre, Fera había hablado ya de lograr un candidato "de consenso" y, desde entonces, las dos líneas en la interna de los jueces, lejos de acercarse, se enfrentaron todavía más, con mails y comunicados cruzados.
Esta semana, la situación parece haber llegado a un punto de no retorno con las declaraciones de Fera. "Cuando empecé mi gestión, no tenía específicamente la idea de asumir la presidencia en este primer período. Hoy por hoy, varios referentes dentro del Consejo se acercaron a preguntarme si me interesaba asumir la presidencia como una especie de candidato del consenso. No descarto la idea", dijo, en una entrevista publicada por el Centro de Información Judicial , que depende de la Corte Suprema. No detalló quiénes eran esos referentes ni dio más precisiones.
Recondo le respondió. "No es un tema de consenso -dijo-. Hay mayorias y minorías, y se resuleve con votaciones. Consenso hay en los procesos autoritarios, como el facismo italiano o el nazismo alemán."
Pero los problemas para los opositores no se agotan ahí; también tienen diferencias internas para definir quién irá a cada comisión. El bloque no es homogéneo y el oficialismo, que lo sabe, ya mantuvo conversaciones con varios consejeros.

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