El presidente surcoreano, Lee Myung Bak, dijo que tomará meses lograr un acuerdo
SEUL.- Cuando falta un día para el inicio de la cumbre del Grupo de los 20 (G-20) que tendrá lugar en esta ciudad a partir de mañana, el presidente surcoreano, Lee Myung Bak, alimentó ayer el pesimismo sobre el resultado del encuentro, al afirmar que "tomará varios meses" llegar a un acuerdo para superar los desequilibrios comerciales mundiales.
"Habrá una discusión entusiasta, pero concluir esa tarea costará al menos cuatro o cinco meses", afirmó el mandatario a la prensa en Seúl.
La declaración se produjo un día después de que países emergentes y ricos criticaran duramente la decisión de la Reserva Federal de inyectar 600.000 millones de dólares en la economía norteamericana, lo que agravará, según creen, la llamada "guerra de monedas". Este concepto fue acuñado por el ministro de Economía de Brasil, Guido Mantega, que considera que Estados Unidos ha subvaluado artificialmente el dólar para protegerse de la cotización deprimida del yuan chino e intentar reactivar su deprimida economía.
En los últimos días, además de Brasil, también China, Alemania, Rusia y la Unión Europea elevaron sus críticas a Washington, al considerar que el paquete de 600.000 millones de dólares debilitará aún más la moneda norteamericana y perjudicará la competitividad de sus economías.
Como se estima que esta medida beneficiará la competitividad de las exportaciones norteamericanas a expensas de las de los demás países, varios líderes mundiales y especialistas advirtieron sobre el peligro de una vuelta al proteccionismo.
Ese fue el camino que tomó ayer la canciller alemana, Angela Merkel, que definió el proteccionismo como "la mayor amenaza sobre la economía" del mundo, en una entrevista concedida al diario británico Financial Times . "Aún no se tomaron las medidas necesarias para favorecer el comercio", añadió la líder alemana, y dijo que hay que convencer a China con "hechos y parámetros" de que debe fijar un tipo de cambio razonable para el yuan.
"China participa activamente de la cooperación internacional para hacer frente a la crisis financiera mundial y mantiene estable el tipo de cambio del yuan", dijo, por su parte, el presidente chino, Hu Jintao, uno de los blancos principales de las críticas de los últimos días junto con su par norteamericano, Barack Obama.
Pese a que crece el escepticismo respecto de un acuerdo, Brasil, uno de los más afectados por la "guerra de monedas", volvió ayer a exigir que se logre un pacto. "Buscamos soluciones multilaterales. Si esto no se alcanza, existe un riesgo de que cada país busque soluciones individuales, que pueden ser costosas para todos", dijo el secretario de Comercio Exterior brasileño, Welber Barral, y admitió que, de lo contrario, podría desatarse "una guerra comercial" mundial.


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