Crece la inquietud en EE.UU. por las amenazas bélicas de Corea del Norte

El Pentágono reconoció por primera vez que Pyongyang cuenta con misiles nucleares; más de la mitad de la población cree que hay que tomar "muy en serio" las advertencias del régimen comunista

Por Silvia Pisani |

WASHINGTON.- No se lo tomaban tan en serio como si fuera una amenaza de Irán. Pero, con el paso de los días, la retórica belicista de Corea del Norte empezó a penetrar en la sociedad norteamericana, al punto de que ayer el presidente Barack Obama se mostró dispuesto a usar "todas las opciones" para enfrentarla.

"Estados Unidos dará todos los pasos necesarios para proteger a su pueblo y cumplir nuestras obligaciones en virtud de nuestras alianzas en la región", dijo Obama.

Por ahora no es más que un creciente cruce de advertencias y de imágenes con lanzaderas de misiles que van y vienen por televisión. Pero la atmósfera se tensó un poco más luego de que el Pentágono se viera obligado ayer a admitir, por primera vez, que Pyongyang "tiene capacidad bélica nuclear".

Un informe reservado, revelado en plena sesión del Capitolio, admitió que Corea del Norte desarrolló "una cabeza nuclear para misil", con la advertencia de que no se trata de uno de largo alcance. Fue un balde de agua fría.

Todo vino a cuento de la súbita revelación que, en presencia de los responsables de la Dirección Nacional de Inteligencia, hizo el representante republicano Douglas Lamborn. El legislador por Colorado leyó en plena sesión un supuesto informe clasificado según el cual existe "real preocupación" por un posible ataque norcoreano.

"No comentaré información clasificada", se atajó, primero, el vocero del Pentágono, George Little. "Sí puedo decir que existe preocupación por la capacidad para desarrollar misiles que alcanzó" Corea del Norte, dijo el funcionario.

Hasta ahora, la tónica frente a la recurrente retórica belicista del joven y enigmático líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, era la indiferencia e, incluso, la burla, ante lo que se consideraban bravuconadas de consumo interno más que advertencias reales. Con el paso de los días, sin embargo, la retórica pareció hacer mella en sectores crecientes de la población. Para el reconocido Pew Institute, el 56 por ciento de la población considera que las advertencias deben "tomarse muy en serio". Términos similares registró un sondeo de Gallup.

El discurso oficial de la administración demócrata es que se está bajo las bravatas de un líder joven e inexperto que trata de consolidar su poder mediante el recurso de la amenaza a un enemigo.

Eso fue lo que dejó entrever el director nacional de Inteligencia, James Clapper, al exponer ante el comité específico de la Cámara de Representantes. "Creo que buena parte de la retórica está diseñada tanto para una audiencia interna como externa. Pero considero que, en primer lugar, apunta al interés [de Kim] de mostrar que está firmemente en control del país", conjeturó Clapper. Fue entonces que el republicano Lamborn exhibió el supuesto informe de inteligencia que sugería lo contrario.

Clapper se abstuvo de hacer comentarios formales al respecto. Otro tanto hizo el vocero del Pentágono, aunque, en este caso, Little sí aceptó que existe inquietud por el desarrollo nuclear del país.

Mientras tanto, el discurso cotidiano habla de supuestos equipos para lanzar misiles que se montan en esa enigmática tierra. Las grandes cadenas exhiben maquetas con simuladores de los supuestos equipos, hablan de lanzamientos "inminentes" y luego, con la misma celeridad, dicen que fueron desmontados.

Los estudios muestran cómo, en forma creciente, la inquietud por Corea del Norte empieza a ganar terreno frente a la preeminencia que, en materia de seguridad, ostenta la política del gobierno de Irán.

"Hace sólo unas semanas, en ocasión de la extensa audiencia en el Senado para confirmar a Chuck Hagel como secretario de Defensa, la palabra Irán se mencionó 170 veces", recordó Julian Hatten, un experto en cuestiones de seguridad.

En esa misma ocasión, el nombre de Corea del Norte apenas se citó en una decena de ocasiones. Pero la impresión es que hoy las cosas empiezan a alterarse.

"La sociedad está crecientemente inquieta y crecientemente dividida sobre cómo tomar el tema de Corea", previno el informe de Pew, al registrar un aumento en la preocupación social por la amenaza..

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