En la Capital se espera un mensaje por el golpe del 76. En el sur, se habla de "oportunidad histórica".
El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, llegará en las primeras horas de mañana a la Argentina (se calcula que entre la 0:30 y la 1 del miércoles) para una visita de algo menos de 48 horas que, aunque breve, marcará una nueva era en las relaciones entre los dos países y representará una fuerte señal de apoyo al gobierno del presidente Mauricio Macri.
En Buenos Aires, la expectativa está puesta en la reunión bilateral que mantendrá con el presidente Mauricio Macri, mañana y el anuncio formal de la desclasificación de documentos militares y de inteligencia de los años de la última dictadura militar argentina. Ese anuncio se verá coronado con una visita de Obama al Parque de la Memoria, donde hará un homenaje a las víctimas del régimen militar. No se descarta que fije posición sobre el rol de los Estados Unidos en la promoción de los golpes de Estado en América Latina, en los 70. El jueves se cumplirán 40 años del último golpe en la Argentina.
En Bariloche, donde Obama concluirá su paso por el país, la expectativa es muy distinta, aunque no menor. La ciudad fue escogida por la primera dama, Michelle Obama, por su belleza fuera de los común para pasar "un tiempo de descanso familiar", como indicó la embajada.
Algunos barilochenses ya han tomado la costumbre de recorrer un camino rural que bordea el aeropuerto de Bariloche para intentar tomar fotografías de los aviones norteamericanos que, desde hace semanas, traen equipamiento a la ciudad para la visita de Obama. "Tienen que circular, no está permitido permanecer en el lugar por estos días", indica un agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria a una familia, desde un móvil con balizas.
Un clima de ansiedad y tensión por la visita Obama invade Bariloche. Reiterados arribos de aviones la Fuerza Aérea de Estados Unidos, autos de alta gama en los alrededores de algunos hoteles cinco estrellas próximos al Llao Llao, trabajos rápidos de bacheo en la ruta provincial que conduce al aeropuerto, anuncios oficiales de refuerzos en seguridad y carteles de repudio a la visita del presidente a la ciudad.
El sector empresarial calificó la llegada de Obama a Bariloche como "una oportunidad histórica". Tenemos que aprovechar su liderazgo, su nombre y su representatividad para decir que si gente tan importante para el mundo occidental viene a Bariloche, por algo será, señaló el vicepresidente de Emprotur, Ricardo Rimoldi.
Los empresarios coincidieron en que la visita de Obama no representará la llegada de más turistas en el corto plazo pero resaltaron que los medios más importantes del mundo "estén hablando y mostrando imágenes del lugar que eligió la familia del presidente para tomar un descanso".
"¿Cuántos lugares hay en Latinoamérica al que hayan ido cuatro presidentes norteamericanos? Esto es histórico. En cuanto a lo promocional, es el evento más importante desde que vino Clinton. Vamos a estar en los diarios de todo el planeta", planteó el presidente de la Asociación Empresarial del Cerro Catedral, Alberto Del Giudice.
Desde el Emprotur, destacaron que la visita será la de mayor impacto para Bariloche. "Las redes sociales permiten viralizar las imágenes de la ciudad en cuestión de segundos. Es una gran posibilidad de posicionar la marca Bariloche. Cadenas norteamericanas, chilenas y brasileñas ya han solicitado material de la ciudad como destino turístico", remarcaron.
Los empresarios también remarcaron que Bariloche ha sabido aprovechar este tipo de visitas. En la Cumbre Iberoamericana de Presidentes en 1995, la ciudad inauguró la fibra óptica. Dos años después, la visita de Bill Clinton fue el puntapié para la transmisión de información vía inalámbrica en la ciudad. Y en la cumbre de Unasur en el 2009, sobresalió el uso de equipos satelitales.




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