Luego de las duras críticas que hizo el presidente uruguayo, José Mujica, a la extensión del sistema de licencias no automáticas argentina a la importación, y a horas de la llegada del mandatario a Buenos Aires, el Gobierno salió ayer a poner paños fríos a los reclamos desde varios frentes. Uno de ellos fue el secretario de Industria, Eduardo Bianchi, quien le ofreció al director Nacional de Industria de Uruguay, Sebastián Torres, crear una comisión de monitoreo del comercio bilateral.
Por su parte, el embajador argentino en Montevideo, Dante Dovena, sostuvo que las licencias no automáticas no afectan a ningún país del Mercosur, incluido Uruguay.
La semana pasada el Gobierno argentino amplió la cantidad de productos que se ven protegidos por la aplicación de Licencias No Automáticas. Luego de la medida, las trabas a la importación afectan a un total de 600 productos entre metalúrgicos, electrónicos de consumo, hilados y tejidos, autos de alta gama, moldes y matrices, vidrio, bicicletas y partes de bicicletas.
Como informó ayer El Cronista, la ministra de Industria, Débora Giorgi, se comunicó el viernes con su par uruguayo, Roberto Kreimerman, para aclararle que si bien las licencias no discriminan por origen, los países del Mercosur no se verán afectados por el instrumento porque apunta, más bien, a controlar el ingreso de mercadería a precios viles. Aun así, Mujica visitará la Argentina el jueves para reunirse con la presidenta Cristina Fernández con las licencias no automáticas al tope de su agenda.
En Punta del Este, el jefe de Estado uruguayo transmitió el fin de semana su enojo por la medida, que afectan a su país en u$s 100 millones. Siempre hay alguna traba. Hay que levantarla. Vamos a ver, anticipó Mujica. El mandatario había afirmado que América Latina está encerrada en un nacionalismo impotente y debe dejar de lado el chauvinismo para construir un espacio más grande y defenderse de los monstruos en la economía mundial.
La balanza comercial entre la Argentina y Uruguay es deficitaria para el vecino país en u$s 900 millones, según los números de 2010. Del otro lado del Río de La Plata abundan los productos argentinos, pero las mercancías del socio del Mercosur no resultan tan competitivos para ingresar a la Argentina o, en el peor de los casos, son frenados por intervención del secretario de Comercio, Guillermo Moreno, se quejan los empresarios de ese país.
El presidente de la Cámara de Industrias de Uruguay (CIU), Washington Burghi, enfatizó que las exportaciones de Uruguay significan apenas 1% del total de importaciones argentinas. Nosotros no hacemos daño.




Comentá la nota