El diputado Francisco Fortuna, uno de los laderos del gobernador, contó que el Gobierno optó el año pasado por refinanciar sólo una parte de los compromisos pendientes, lo que le restó ingresos por la coparticipación federal. El pasivo cordobés supera el 10% del presupuesto y Schiaretti quiere refinanciarlo a 2030.
Esa operación es coordinada por el Gobierno a través del programa de asistencia financiera (Paf), que según anunció el ministro de Economía Amado Boudou durante su exposición en Diputados, tiene este año previsto un desembolso de 12.298 millones de pesos, cifra superior a la que iría a las provincias si, como pretende la oposición, se coparticipa el impuesto al cheque.
Ese dato fue destacado por el ministro en el Congreso, como una forma de advertir sobre las represalias que podría tomar la Nación si los gobernadores presionan con aquella medida.
Pero sin embargo, el Paf no siempre es una ayuda, sino que según algunos mandatarios de relación oscilante con el Gobierno, es otra de las formas de presionar a las administraciones a través de una elección caprichosa del monto de los pasivos a refinanciar.
Esa decisión no es menor ya que las provincias que no tengan pactos de refinanciación de deuda vigentes con la Nación reciben una quita de lo que les corresponde por coparticipación federal de impuestos, la masa tributaria que el Gobierno reparte entre las provincias y que hoy no llega al 30% de la recaudación total.
En diálogo con LPO, el diputado nacional Francisco Fortuna, máximo emisario en el Congreso del gobernador cordobés, denunció que el Gobierno optó siempre por dejar una parte de la deuda de su provincia por financiar y así generó un incremento permanente de los pasivos y una baja regular de la coparticipación.
"La provincia tiene un presupuesto de 13.500 millones y una deuda de 1500, es imposible seguir así", denunció y detalló la trampa en la que los somete el Ejecutivo.
"Nosotros tenemos una deuda de 1500 millones de la cual sólo 360 es con organismos internacionales y el resto es con la Nación. Pero el problema lo tenemos con el PAF, que funciona con absoluta discrecionalidad", reclamó.
Esto sucedió, dice Fortuna, porque la Nación no accedió a refinanciar toda la deuda de Schiaretti. "El año pasado refinanciamos 700 millones y por eso tuvimos que resignar 100 millones de coparticipación. Por eso Córdoba apoyará todo ingreso para las provincia.
Tras salir de Olivos, Schiaretti pidió refinanciar las deudas de las provincias a 2030, un reclamo que no fue repetido por sus 16 colegas kirchneristas, una muestra de que no es el problema que tienen. No es el caso de Córdoba: "La deuda nos molesta tanto que, si se coparticipa el impuesto al cheque los 400 millones que nos llegan lo destinamos a cancelar una parte", confiesa Fortuna.



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