CARLOS SAUL MENEM: El ex presidente envió un mensaje dual a sus pares. Anticipó que irá el miércoles al Congreso, pero no dijo cómo votará. Descartó estar el lunes, cuando vaya Cristina.
"Yo no soy kirchnerista y no soy un aficionado con el que se puede jugar", le dijo ayer a PERFIL antes de subirse al carrito que lo traslada por los diferentes hoyos del Club de Golf de La Rioja, lugar en donde descansa y ejercita su vieja cintura política.
Ayer por la tarde, después de 48 horas de misterio, el ex mandatario atendió a los periodistas que esperaban que ampliara con sus propias palabras el escueto comunicado de prensa que difundió el jueves.
El pasado miércoles, la ausencia del senador Menem en la sesión de la Cámara alta donde se tendrían que haber elegido las nuevas autoridades de las comisiones, provocó que la oposición se quedara sin quórum y le brindó al oficialismo la posibilidad de tener un nuevo compás de espera para salir a negociar posiciones dentro del terreno legislativo.
Ahora Menem, que dijo sentirse "ninguneado" por el peronismo disidente y por el resto de las bancadas de la oposición, se siente como una fría botella de agua mineral en el desierto. "Soy un sujeto pensante, mucho más que los que integran el Senado de la Nación", afirmó.
Ayer anticipó que estará presente el próximo miércoles para la primera sesión ordinaria de la Cámara alta, pero para alargar el misterio evitó hablar sobre cómo votará para la conformación de las nuevas comisiones y el polémico DNU sobre el Fondo del Bicentenario.
"Yo he sido dos veces presidente y casi soy una tercera, porque a Kirchner le gané, mi opinión debe tener alguna importancia", explicó el ex mandatario a PERFIL antes de asegurar que ningún senador de la oposición ni del oficialismo tomó contacto con él para hablar sobre cómo se iban a entregar los estratégicos lugares en las comisiones.
Tiros de golf. Después de cuatro días de lluvia, ayer Menem salió a jugar por segundo día consecutivo al golf. El jueves tiró 32 golpes a la bola y utilizó cinco palos, mientras con estoicismo soportaba las justificaciones que salían de la boca de los operadores del Peronismo Federal y las críticas que le lanzaban desde otros sectores de la oposición a través de los medios.
El riojano sabe que en el golf, el drive es un golpe mecánico y con mucha potencia. En cambio, el putt es un tiro muy especial y de pura sensación. Ayer Menem dio esa clase se golpes para hostigar al kirchnerismo y hasta a la oposición, en especial contra el bloque Peronismo Federal, que lidera el senador Adolfo Rodríguez Saá.
"Yo soy antikirchnerista desde el primer momento que asumí", les dijo ayer Menem a los periodistas que esperaban ver cómo el mandatario daba sus últimas lecciones en el farragoso terreno de la política argentina.
También golpeó contra el peronismo disidente cuando criticó "la falta de memoria" de algunos dirigentes, "el olvido" y "ninguneo permanente" al que dijo sentirse sometido. "No se me permitió sentarme en la mesa principal como me correspondía. Eso fue un desconocimiento a mis cualidades y capacidades", se quejó el ex presidente.
"Ahora me hicieron figurar como uno de los que iban a votar dentro de los 37 en contra del Gobierno, o en contra de quienes aspiraban a que se trate el tema de los DNU y además se elijan comisiones particulares. Mi ausencia simplemente es una demostración terminante de que yo resuelvo las cosas", agregó tras volver a reiterar que ningún legislador había tomado contacto con él.
El senador juró que no le hizo "un favor a nadie, voté de acuerdo a mis convicciones y teniendo en cuenta el trato que me habían dado en los últimos meses". Pero el voto del riojano está aún en veremos y es ahí donde vuelve a jugar con el misterio, tal vez, como carta para una futura negociación: "No estoy diciendo que voy a votar en contra o a favor", y aclaró que "la abstención no, es lo mismo que no asistir".
La oposición, es ahí donde Menem buscará redimirse. Es por eso que deslizó que no tiene ningún interés en sentarse a "hablar" con el kirchnerismo.
Sonriente y con su gorrita de River Plate, Menem volvió a jugar al golf y a la política de alto handicap, a pesar de que ayer mismo quedó notificado de no poder disponer de sus bienes por unos 100 millones de pesos a raíz de un embargo que le trabó la Justicia en la causa por sobresueldos.
Hasta se dio el gusto de coincidir con Elisa Carrió, cuando dijo que no asistirá a la Asamblea Legislativa del próximo lunes, cuando la presidenta Cristina Fernández inaugurará las sesiones ordinarias del Congreso. Un guiño a la líder de la Coalición Cívica, o simplemente un hoyo más en el campo de juego.




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