El referente del grupo que inició en la provincia indicó que este año no realizaron intervenciones en centros de salud. Destacó la importancia de que dicha legislación pueda aplicarse en todo el país. Señaló que aspiran a que exista, como en la UBA, una carrera.
Si bien años atrás eran un número importante, los payamédicos que dedicaban horas a la actividad lúdica y de acompañamiento a las personas internadas en hospitales de la ciudad, tanto niños como adultos, en la actualidad en Corrientes no superan las 10. Y en ese sentido, aquellos referentes de la terapia médica buscan reactivar el equipo de payamédicos para seguir con la importante acción en los hospitales correntinos.
Frente a la aprobación de una ley que en la provincia de Buenos Aires obliga a los hospitales a incorporar un payaso, Cristian Velázquez, referente payamédico de Corrientes, dijo a época que “sería bueno que esto se replique por supuesto también en nuestra provincia y en todo el país, pero para ello algún legislador se tendría que interesar para que se trate un proyecto ya sea a nivel provincial o nacional”, expresó.
Desde Salta, donde se encuentra realizando un curso justamente de formación en la temática, Cristian mencionó que “por ejemplo ya hay tratativas de acciones similares en Chaco, Mendoza y otras provincias”, por lo que se mostró entusiasmado con que pueda también imitarse en esta zona.
Destacó además que “a todos los payamédicos nos sorprendió gratamente la aprobación de esta ley porque no sabíamos de ella y porque siempre trabajamos de forma voluntaria y ad honorem pero ahora por ejemplo con esto de Buenos Aires sienta un precedente, además de que ya en la Capital Bonaerense se ha obtenido también un aval de la UBA (Universidad de Buenos Aires) formar una carrera universitaria, lo cual se puede aspirar a ello también en todo el país”, resaltó el payamédico.
El trabajo del “paya” se concreta con pacientes hospitalizados que están en situación de vulnerabilidad, de fragilidad. El vestuario que llevan contribuye a proteger a la persona de civil e incluso los nombres están relacionados con el ámbito hospitalario.
Sumar más
Cristian contó que “este año todavía no hemos intervenido, no fuimos al hospital y la intención es que podamos ser más payamédicos porque fuimos quedando pocos, podría decir que en Corrientes estamos siendo sólo un poco más de cinco”. Mencionó que la disminución tiene que ver con que “la mayoría que hizo el curso fueron estudiantes del interior del país que una vez que se recibieron decidieron elegir otros rumbos y así nos fuimos quedando cada vez más pocos”, contó.
En ese sentido comentó que la acción terapéutica tan importante que logran en su accionar les da fuerzas para seguir motivando a otros a sumarse al proyecto. “La tarea que realizamos contribuye al proceso de recuperación emocional del paciente, siempre lo hacemos con pedido del médico, lo primero que hacemos es conocerlo al paciente y a través de un contacto lúdico liberamos endorfinas que le permiten mejorar su estado de ánimo, cambiar su humor y sentirse mejor”.
—Lo que dice la ley bonaerense
El gobierno bonaerense promulgó una ley sancionada por la Legislatura que obliga a los servicios de terapia pediátrica de los hospitales públicos provinciales y municipales a contar con especialistas en el arte de clown, también llamados “payamédicos”.
Votada por unanimidad, la norma incorpora al sistema de salud de la provincia el denominado “payaso de hospital”. Está inspirada en la labor social del médico estadounidense Patch Adams, que visitó Argentina hace dos años. El cuerpo de la ley aclara que los clowns hospitalarios, que prestarán un servicio social y percibirán honorarios como cualquier trabajador formal, no necesariamente deben ser médicos.
Si bien la norma es aplicable por ahora sólo a hospitales de niños, la idea es que se extienda a servicios de pediatría de todos los centros de salud.
Al momento de la sanción de la ley, el autor del proyecto, el diputado Darío Golía, dijo que las personas que se desempeñen como payasos de hospital, tanto para centros de salud provinciales o municipales, “no necesariamente deberán ser médicos”.
—Convenio entre el BANCO y Arzobispado
El arzobispo Andrés Stanovnik en su carácter de titular de “Cáritas” y el presidente del Banco de Corrientes (BANCO), Alejandro Abraham, acompañado del vicepresidente Roberto Demonte y la directora Rosa Pasetto, suscribieron un convenio a través del que la mencionada institución filantrópica centraliza sus recaudaciones en todo el territorio provincial en el organismo bancario.
La firma se concretó en el salón de reuniones del Arzobispado con la presencia de los representantes de Cáritas. En la oportunidad, monseñor Stanovnik y los directivos del BANCO coincidieron en destacar la importancia del convenio que permitirá a la mencionada entidad disponer de sus recursos con las garantías de la administración de una cuenta bancaria.
El convenio rubricado y que renueva uno ya existente en el mismo sentido “pone a disposición de Cáritas Argentina, filial Corrientes, el servicio de recaudación de fondos del BANCO en toda su red de sucursales, locales y anexos bancarios, el que será dispensado en forma gratuita y coordinada” y destaca que el dinero recolectado por aportes en efectivo o a través de las tarjetas de crédito Aurus Visa “serán rendidos y transferidos a favor de Cáritas en la forma y normativas vigentes”.
Cabe consignar que “el aporte en efectivo será aquél que voluntariamente autorice el cliente depositando en una cuenta especial recaudadora” de Cáritas, en tanto que los de los usuarios de la tarjeta Aurus Visa se materializará mediante previa autorización del titular del cupón correspondiente a la tarjeta de crédito, quien lo ingresará como consumo de su tarjeta y el importe será depositado en la cuenta de Cáritas.
Uno de los puntos del convenio que ha sido renovado, es el que el banco podrá destinar en dicha cuenta especial recaudadora un aporte adicional por cada donación de usuarios de dicha tarjeta de crédito, deduciendo tal importe de los gastos administrativos que suele cobrar al donante.
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