De la convocatoria política a las contradicciones institucionales

El Gobernador convocó al diálogo, al consenso y a refundar el "pacto de gobernabilidad" para salir de la crisis. La oposición le pide apertura y que "no contradiga su discurso" con sus acciones. Colombi solicitó acompañamiento pero no cede al control de las finanzas.
En la parte final de su extenso mensaje a la Asamblea Legislativa, el gobernador Ricardo Colombi hizo un llamado al "diálogo" y al "consenso" político, que parece más una solicitud de urgente auxilio institucional. Pidió refundar el "pacto de gobernabilidad" y a los diferentes sectores sociales, económicos y organizaciones intermedias les dijo: "No aflojemos. Se necesita equilibrio y responsabilidad colectiva. La salida de la crisis no será una obra exclusiva de los gobiernos, también la sociedad civil debe contribuir".

El 1 de marzo el Mandatario coincidió con el reclamo del arzobispo de Corrientes, Andrés Stanovnik, que hace dos años viene pidiendo a la dirigencia política correntina reflotar el histórico "pacto de gobernabilidad" de 2000-2001.

"El año 2005 nos despedíamos con la certeza de que las cosas habían cambiado y lo seguirían haciendo. Decíamos que ‘ya nada es como antes, aunque algunos no se den cuenta’", agregó en unos párrafos más adelante el Gobernador.

Vale recordar la advertencia que hicieron los obispos de Corrientes, el de Goya, Ricardo Faifer, y de Santo Tomé, Hugo Santiago, cuando emitieron su conocido documento de la Comisión Justicia y Paz que en plena campaña electoral señalaron: "A los que prometen mucho hay que ponerlos en la balanza de lo que hicieron hasta ahora, porque las promesas políticas son creíbles si hay hechos que las confirmen". Así que sólo resta un simple y sano ejercicio de comparación.

El Gobernador habló de un estado socio-político casi caótico, que podría considerarse exagerado, en el que pidió que "frente a este momento hagamos del cuidado de los gestos y las palabras públicas un culto" para la superación de la crisis. Dijo que recibió un Estado casi desbastado, para el que solicitó "trabajo en conjunto" y comprometió el esfuerzo de su Administración.

Todos los sectores políticos representados en la Legislatura recibieron del mensaje, aunque con interpretaciones disímiles. Para el oficialismo fue "un acto de total sinceridad" respecto de la situación de la Provincia. "Estamos en una situación de crisis de la que vamos a salir con la ayuda de todos", dijo el jefe del bloque oficialista (ECO) Héctor López.

Otros ofrecieron su ayuda pero pidieron "mayor apertura al control y al seguimiento de la cosa pública" del Gobierno, dijo la diputada del Partido Nuevo, Nora Nazar.

En el otro extremo, a la oposición le pareció "un cúmulo de buenas intenciones" sin recetas para "resolver los problemas estructurales de la Provincia", aseguró el legislador Tamandaré Ramírez Forte. A otros, cuando menos "una contradicción" discursiva. "Dice que la Provincia no tiene fondos; sin embargo anuncia inversiones en salarios, más fondos para los municipios y obras para el mes que viene. Como legisladores nos hubiese gustado que anuncie el envío del presupuesto para seguir y controlar los fondos de la Provincia. Es una incoherencia pedir ayuda y negar el control", agregó el diputado del Partido Liberal, Alberto Simón.

Todos tuvieron su propia percepción. Nadie se negó a la convocatoria al "diálogo, al consenso" y a firmar "un nuevo pacto político -institucional"; pero la mayoría de los sectores pidió una contraprestación por parte del Gobierno.

Volviendo a las siempre medidas y ajustadas reflexiones del arzobispo de Corrientes, Andrés Stanovnik dijo una vez en una entrevista que "cuando alguien sinceramente quiere sentarse en una mesa a dialogar, va predispuesto a ceder una parte de sus pretensiones para encontrar el punto de equilibrio". Nunca más atinada esta última frase.

En su discurso inaugural del periodo Ordinario de Sesiones, Ricardo Colombi (al margen de anuncios de algunas obras públicas fundamentales y el proceso de reestructuración del Estado que inició) hizo mucho hincapié en la crisis económica. "Nos gustaría contar con mayor holgura financiera para impulsar programas de promoción económica, para estimular a nuestros emprendedores y para consolidar a los sectores que están bien; pero como en un castillo de naipes, si hacemos una maniobra fuera de lugar, todo puede complicarse".

Prometió el respeto y el fortalecimiento de las instituciones, el diálogo y el consenso como "una nueva forma de hacer política". Pero en ningún momento dijo "qué está dispuesto a ceder", como dice Stanovnik. No anunció ni ofreció más y mejores herramientas de control y seguimientos de las acciones de Gobierno. Aunque la oposición al parecer se conforma simplemente con que envíe el Presupuesto 2010, que es una obligación constitucional e institucional.

Profundización de la crisis de confianza

Para el jefe de senadores del bloque Leandro N. Alem, Noel Breard, la convocatoria del Gobernador "por ahora es una simple expresión de deseo". Para el legislador, Ricardo Colombi "cuando menos debe ser coherente "entre lo que dice y lo que hace".

Este sector le cuestiona al Gobierno "la falta de transparencia" que se evidencia en el manejo de los números. Sostiene que "la Legislatura no puede ejercer su rol republicano de contralor si el Ejecutivo no envía el presupuesto".

Breard consideró que si el "Gobernador mantiene esta actitud" en su gestión "se va a desnaturalizar su convocatoria al diálogo sincero y genera una crisis de confianza por la mala predisposición al control" de las finanzas públicas.

Siguiendo el diagnóstico económico de crisis que hizo Ricardo Colombi, Breard le dijo a "época" que el bloque teme "que se estén desinflando o maquillando los números. Dijo que entrarán 240 millones por mes, que si multiplicamos por 12 meses da algo así como $3.000 millones para este año. Es una cifra menor a los $3.700 millones que ingresaron el año pasado. El presupuesto nacional indica que van a llegar casi 4.000 mil millones este año; y no se habla del crecimiento del 20% de los ingresos que se registra. Queremos saber cómo se van a manejar esos mil millones que hay de diferencia, pero no nos da la herramienta fundamental".

A la espera del pedido de audiencia

Desde el Partido Justicialista también mostraron buena predisposición a la convocatoria política que hizo Ricardo Colombi. "Significa que ahora podrá recibir a los legisladores de Correntinos por el Cambio que hace más de dos semanas pidieron una audiencia al Gobernador y todavía no tienen respuestas", dijo a "época" el referente del peronismo, Fabián Ríos.

Se trata de otro de los dirigentes de mayor peso que tiene la oposición a la administración de Colombi. Los diputados y senadores de Corrientinos por el Cambio y de Lenadro N. Alem (UCR -ex F de T) son casi el 50% los integrantes del Poder Legislativo. Y sin acordar, hoy hacen reclamos comunes y estrategias parecidas.

"Tememos que exista una distorsión de los números, por eso reclamamos tanto el presupuesto. Además de que es un requisito fundamental en toda administración del Estado", opinó Ríos.

Al igual que Breard, Ríos sostiene que "hay contradicción entre lo que dice y su actitud política". Ambos adelantaron que "sin el presupuesto" es difícil acompañar proyectos que pretende Colombi, "como el endeudamiento por 190 millones de dólares". "Nadie pretende sacar rédito de la crisis que dice el Gobernador. Pero es una contradicción que convoque al diálogo y no atienda los pedidos de audiencias; que pida ayuda institucional y no entregue las herramientas para el control legislativo", dijo Ríos.

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