La constancia para crecer en la industria

La constancia para crecer en la industria
Hijo de tambero, Jorge Aroix empezó a trabajar de alambrador. Luego, se desempeñó en el frigorífico Carnes Pampeanas y hasta fue operario en una firma de Cipoletti. Hoy, es un industrial reconocido por fabricar galpones, tinglados y canaletas.
En Toay, existe una pequeña y mediana empresa que se impuso en el mercado con trabajo, constancia y voluntad de crecimiento. Más allá de los duros comienzos, la firma se consolidó como una de las más importantes de la región por lo que sus productos se venden no solo en territorio pampeano sino también en diferentes puntos del país.

Jorge Aroix es el dueño de "Metalúrgica Aroix". Entrevistado por LA ARENA relató su experiencia al frente de su industria. El realizador nació el 20 de abril de 1963 en Toay. Su padre era tambero y, de a poco, el niño fue sintiendo que el trabajo era el único camino para progresar en la vida. A medida que fue creciendo, Jorge realizó sus estudios primarios y secundarios en la localidad aledaña a Santa Rosa. Cuando le tocó, hizo el Servicio Militar Obligatorio y, al terminarlo, comenzó a transitar por los caminos de la industria. En principio, el entrevistado fue alambrador, luego se desempeñó en el frigorífico Carnes Pampeanas y posteriormente se fue a trabajar a una empresa radicada en Cipoletti (Río Negro). "Conocí a un ingeniero que me enseñó lo más importante de la metalúrgica por lo que después me fui a vivir a Cutralcó", recordó. Y generalizó: "Durante la época en que (Raúl) Alfonsín era presidente comenzamos a sufrir los problemas del momento y, por este motivo, decidí volver a mi provincia".

Crecimiento.

Aroix colocó su primer taller en la casa de sus padres, en Toay. Allí, comenzó a fabricar rejas, parrillas y hasta canastos para la basura. "Luego de varios años, y después de atravesar por diferentes momentos, buenos y malos, la Municipalidad nos cedió un terreno en la calle Moreno e Independencia", indicó el industrial. La pequeña empresa fue creciendo de manera relevante. A tal punto se contempló el incremento de la actividad productiva, que Aroix tuvo que extender su galpón a los 400 metros cuadrados. "Debido a nuestro creciente trabajo, el lugar nos fue quedando chico y por eso el municipio volvió a cedernos un terreno pegado al que teníamos, por lo que pudimos agrandar el taller", enfatizó al definir que actualmente la empresa cuenta con una medida de 1500 metros cuadrados más la oficina de administración. La metalúrgica de Toay cuenta, en la actualidad, con un total de 12 empleados que desarrollan, de lunes a sábado, sus labores en el galpón de la calle Independencia, frente al estadio del club Guardia del Monte.

Galpones y tinglados.

El realizador confirmó que, por una parte, la empresa fabrica canaletas. Y, por el otro, los industriales desarrollan galpones, tinglados y estructuras metálicas similares. En el interior del taller se pueden observar cortadoras y soldadoras de chapa como así también balancines, soldadoras de alambre, agujereadoras y compresores entre otras herramientas de tipo manual. "Por ejemplo, la fabricación de un tinglado comienza con la compra de la materia prima, que son los perfiles preparados desde Rosario, para desarrollar todos los procesos que nos permiten llegar al producto final", describió el entrevistado. Y especificó que sus productos son vendidos, sobre todo, en diferentes localidades de La Pampa pero también en ciudades de la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Río Negro y Chaco. "Generalmente, le vendemos nuestros productos a clientes particulares pero también a empresas mientras que los precios varían de acuerdo con el tipo de material que utilicemos", indicó. Por último, durante el transcurso de la entrevista, Aroix expresó que "somos una empresa instaurada bien de abajo, sacrificamos todo lo que pudimos y soportamos con constancia las buenas y malas épocas que nos tocó vivir. En su momento, cuando no había recursos, tuvimos que ingeniarnos para hacer todo de manera manual y esa también es una manera de crecer, se trata de resolver las cosas con esfuerzo y poniendo la mayor voluntad posible", completó.

Fabricaciones significativas.

La metalúrgica "Aroix" de Toay hizo trabajos ciertamente significativos. Fabricó las columnas de la Terminal de Ómnibus de Santa Rosa como así también las tribunas del club de la ciudad aledaña a la capital pampeana, Guardia del Monte. "Estamos muy conformes con tener clientes de hace más de 20 años", expresó Aroix, al agregar que la empresa también realizó los techos de la mayoría de las viviendas de Toay y de algunos de los barrios de Santa Rosa. "El hecho de trabajar en casas de barrio, por ejemplo nos llevó a fabricar una dobladora de 7 metros", cerró el industrial entrevistado por este diario.

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