En el cobismo evalúan que el mendocino debería estar preparado para un eventual adelantamiento de las elecciones para marzo del año que viene. Por ahora, Cleto está concentrado en recomponer su relación con la UCR, donde aún lo miran con desconfianza.
"Nunca voy a renunciar". Con esa frase, en julio de 2008, Cobos dejó sentada su posición frente a las primeras acusaciones que recibió del Gobierno del que aún forma parte, días después de su voto "no positivo" durante el debate de la resolución 125. Ante los últimos pedidos de renuncia de parte de funcionarios y dirigentes del oficialismo, el mendocino volvió a reiterar su respuesta respecto de que no iba a dejar su cargo.
Después de su voto a favor de la remoción de Martín Redrado al frente del Banco Central y del malestar que eso generó en las filas del radicalismo, llegó la reconciliación entre Cobos y la agrupación centenaria. "Deseo trabajar para consolidar la UCR", afirmó el vicepresidente durante la cena en la ciudad de San Nicolás. "Los radicales no podemos irnos antes de tiempo siempre. Tengo que terminar mi mandato como vice", aclaró ante un grupo de diputados y senadores de la UCR que formaban parte de la velada, según contó a Crítica de la Argentina uno de sus más cercanos colaboradores.
Si bien la posibilidad de renunciar está descartada hace tiempo, Cobos había anunciado que pediría licencia el próximo año. En medio de la alta exposición que tuvo por estos días, algunos de sus allegados le aconsejaron anticipar su pedido de licencia. Según un cobista, las razones no obedecerían a las objeciones que Cobos recibió por su doble rol de vicepresidente y dirigente de la oposición, sino a que el Gobierno podría adelantar las elecciones presidenciales para marzo de 2011, de modo que el titular del Senado no tendría casi tiempo para realizar su campaña.
"El temor a dejar el cargo con tanta anticipación es que no existe antecedente de que un vicepresidente haya pedido licencia durante tanto tiempo", explicaron desde el entorno de Cobos. Lo cierto es que el mendocino no ha decidido nada hasta ahora sobre su futuro en el Ejecutivo. Sus fuerzas estarán puestas en lograr un mayor acercamiento al radicalismo, que aún lo mira con desconfianza.
A pesar de que en diciembre de 2009 algunos dirigentes del histórico partido afirmaron que si Cobos quería ser candidato de la UCR antes debía renunciar a su cargo o pedir licencia, con el paso de los días prefirieron no insistir con tamaña solicitud. "Cobos tiene que prepararse para desempatar en varias oportunidades", señaló varias veces el senador jujeño Gerardo Morales. "Nos sirve para desempatar en el Senado", sintetizó, con mayor pragmatismo, otro radical "orgánico", durante el "Primer encuentro de legisladores radicales".
Cobos no sólo es hoy el candidato presidencial más firme del radicalismo, sino que la UCR ve en él una posibilidad certera de ganar más de una votación en la Cámara alta. No obstante, el mendocino les dejó en claro a sus correligionarios que sus votos no iban a estar condicionados por los deseos del partido. "Julio va a votar lo que él considere mejor para mantener la institucionalidad, no va a hacer lo que le diga el radicalismo", explicó a este diario un hombre de confianza del vicepresidente.



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