Pese a los anuncios oficiales, los precios en los supermercados locales siguen en picada. Desde el rubro indicaron que es la propia Secretaría de Comercio la que autoriza los aumentos y la situación es general.
A mediados de mayo, EL LIBERTADOR publicó una nota referida a la suba desmedida de la leche y sus derivados.
En esa oportunidad, especialistas del sector indicaron que se debía a una orden del Gobierno nacional para atender a los reclamos de los productores tamberos, que señalaban no poder cubrir los gastos de la producción. Ese mes, las subas fueron de entre un 5 y un 8 por ciento, respecto de abril. En junio los precios volvieron a subir y esta vez, el aumento fue de entre un 3 y un 9 por ciento.
El sachet de leche más económico ya alcanzó los 6 pesos en algunos de los negocios y los derivados como el queso cremoso, llegan a superar los 50 pesos por kilo. Otro de los casos es el del queso rallado, cuyo costo fue creciendo de manera gradual y en menos de una semana pasó de los 11.25 a los 15.30 en el caso de algunas marcas.
"Nosotros obedecemos a lo que establece la Secretaría de Comercio, ellos deciden los precios que están dentro de la canasta y eso no se toca. Y al mismo tiempo, son también quienes autorizan los incrementos. Cuando podemos absorberlo, lo hacemos, pero hay casos en los que se nos hace imposible y lamentablemente tenemos que actualizar las góndolas", indicó a este medio Raúl Rogido, gerente de una de las cadenas de supermercados más importantes de la ciudad.
PROBLEMA GENERAL
Según el comerciante, la situación no es aislada, puesto que la nueva lista de precios incluye casi toda la familia de productos.
"Todo lo que esté relacionado con el sector de bodegas, al igual que el café, la yerba y las galletitas. En esos casos, el porcentaje fue también de entre un 3 y un 9 por ciento. Y esa gama comprende desde los más económicos a los de mejor calidad, es decir no hay uno que quede por fuera", detalló.
Consultado sobre el panorama general, manifestó que no se descartan nuevas subas.
"El problema está en el sector productivo, nosotros recibimos el resultado elaborado de su trabajo y si a ellos no les quedan ganancias, tienen sólo dos alternativas, o incrementan el valor de lo que nos venden, o dejan su actividad. Y en el medio, el cliente es el más afectado", finalizó.
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