Concejos ponen la lupa sobre compras oficiales

Dos intendentes radicales, de Mercedes y Santa Ana, deben convencer a ediles para ingresar al programa del Ejecutivo provincial.
“No entiendo por qué los concejales se oponen”, planteó su duda hace una semana el ministro de Hacienda y Finanzas de la Provincia, Enrique Vaz Torres, cuando visitó Mercedes y pidió al Legislativo de esa ciudad el acompañamiento a un programa ideado por el Gobierno provincial que financia la adquisición de máquinas y vehículos utilitarios para municipios.

La ciudad administrada por el radical Jorge Molina busca ingresar al programa que establece tasas cero para la compra en 36 cuotas de rodados cuya misión es optimizar los servicios públicos municipales. “Es un problema porque la semana pasada tengo entendido que ya cerró el segundo llamado a licitación para poder hacer las compras de vehículos”, dijo a época el jefe comunal.

El Concejo Deliberante debe aprobar la adquisición ya que las cuotas serán descontadas automáticamente de los envíos coparticipables mensuales, el trámite es similar de cuando se pide autorización al Deliberativo para tomar un empréstito.

Molina explicó a este medio que en lo que resta de esta semana -tres días hábiles- “pediremos una sesión especial para que se vuelva a tratar el tema”. Algo que los ediles, opositores al radical, no hicieron el pasado viernes. “Se levantaron y se fueron”, contó.

La molestia del Intendente radica “en porque no dicen claramente a qué se oponen”. En esa dirección las voces objetan la cantidad de rodados que quiere incluir en el paquete de compras el Ejecutivo comunal: tres camiones recolectores de residuos aptos para trabajos de limpieza, una retroexcavadora y una excavadora más una ambulancia.

El flamante parque automotor suma un total de “dos millones de pesos” así explicados por Molina y “es de suma necesidad para que los servicios requeridos sean atendidos como debe ser”.

El Intendente mercedeño no es el único que debe convencer sobre la compra de flamantes rodados y maquinaria, su correligionaria de Santa Ana, Ana María Escalante, atraviesa una situación similar.

“Pedimos un camión volcador y una camioneta pero los concejales se niegan”, contó la Intendente del pequeño poblado satélite de la capital provincial. Agregó que los ediles, opositores a su gestión, pusieron la queja en el rodado de menor porte “porque creen que la Intendente lo usará para pasear”.

Según Escalante, la Comuna que administra sólo cuenta con una combi pero destinada al transporte de chicos con capacidades diferentes. Y al igual que su par de Mercedes, “esta semana veré si el Concejo lo puede tratar”.

Un principio de entendimiento ya hubo, los concejales estarían dispuestos a cambiar la camioneta por la compra de un tractor.

Actualmente son 30 comunas las que se sumaron a la idea.

Cuotas y sin intereses

El 3 de marzo pasado el Gobierno provincial hizo una entrega simbólica de máquinas y camiones recolectores de basura a quince comunas del interior y de la más diversa gama de colores políticos. Con un marco institucional imponente, el gobernador Ricardo Colombi remarcó su perfil municipalista y su estrecha relación que mantiene con los jefes territoriales en el interior correntino.

Si bien para los grandes centros urbanos los rodados de gran porte quizás no puedan significar gran cosa, en los pequeños poblados son de sustancial ayuda a las gestiones municipales. Un tractor o una excavadora pueden ayudar a despejar caminos en días de lluvia, por dar un ejemplo.

El esquema diagramado por la Administración provincial establece un plazo de 36 meses para saldar la compra de los móviles, es decir que supuestamente los actuales intendentes no dejarían deudas a sus sucesores en el cargo.

Además de mantener en cero las tasas de dicho plazo por ese término, algo que en tiempos inflacionarios como los actuales es clave para que comunas con diminutas cajas puedan hacer frente a tamaña compra.

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