Los presidentes de bloques se reunieron ayer para comenzar a debatir quién será el reemplazante de Baragiola en la presidencia del Concejo. Las renuncias de los dos vicepresidentes y la negativa de la UCR a mantener el cargo generan un dilema complejo de resolver.
Tras la remoción de Vilma Baragiola de la presidencia del Concejo Deliberante, los jefes de los bloques políticos que componen el cuerpo se reunieron ayer para comenzar a analizar de qué manera se avanzará con la constitución de una nueva mesa directiva. Es que además de producirse la revocatoria del mandato de Baragiola, este jueves también fueron aceptadas las renuncias del vicepresidente primero, Héctor Rosso (Acción Marplatense) y Carlos Arroyo (Agrupación Atlántica), quienes al negarse a suceder a la dirigente radical, provocaron que el Deliberativo ingresara en una situación de acefalía.
Según se supo, los presidentes de bloques coincidieron en que a partir de ahora deberán abocarse a convocar a una sesión preparatoria durante la cual sean electas las nuevas autoridades. Pero el principal escollo radica en el hecho de que aún no existe ningún concejal en torno al cual exista el consenso necesario para erigirlo como al nuevo presidente del cuerpo.
Para varias bancadas, la fuerza política que debería asumir el cargo es la UCR, por haber sido la que obtuvo el triunfo electoral en octubre de 2013. Pero los radicales ya aseguraron que no están dispuestos a asumir nuevamente esa responsabilidad ante su descontento por la revocatoria del mandato de Baragiola. Por lo tanto, sus otros 5 representantes (Eduardo Abud, Cristina Coria, Mario Rodríguez, Maximiliano Abad y Nicolás Maiorano) estarían fuera del universo de posibles candidatos. De todos modos, las presiones para que la UCR siga al frente del Concejo son continuas, y en algunos casos, se basan en las insinuaciones formuladas por algunos ediles de ese partido que a pesar de haber hecho pública su negativa a aceptar el cargo, se mostraron interesados en revisar esa postura bajo ciertas condiciones.
En líneas generales, una de las consignas es la de resolver el dilema antes del próximo 16 de octubre, fecha en la cual debería llevarse a cabo una sesión plenaria del cuerpo. De momento, a pesar de estar acéfalo, el Concejo está a cargo de la comisión de Labor Deliberativa compuesta por los jefes de bloques y, en el caso de que tengan que realizarse sesiones, la responsabilidad de presidir los debates rehace sobre los presidentes de las comisiones de Hacienda, Legislación u Obras.
Ayer desde el Frente para la Victoria se planteó que en el caso de que la UCR no acepte titularidad del HCD, la fuerza política que debería hacerse cargo de la situación debería ser Acción Marplatense. Pero el oficialismo sostiene que lo que corresponde es que el radicalismo asuma su compromiso y ofrezca una rápida salida. En estas circunstancias, durante los últimos días surgieron hipótesis sobre la posibilidad de que alguna figura de otra fuerza termine siendo el nuevo presidente. Pero Carlos Arroyo, de la Agrupación Atlántica, rechazó el cargo tanto para él como para algún otro integrante de su bancada. En tanto que de momento ningún otro eventual candidato del Frente Renovador o del Frente para la Victoria reuniría los 13 votos necesarios para presidir el cuerpo.
La discusión frente a la normalización del Concejo promete continuar durante varios días más y si bien algunos consideran que podría quedar resuelta la semana próxima, otros son más pesimistas. Como un ingrediente adicional, a las reuniones de Labor Deliberativa no están asistiendo ni el presidente del bloque oficialista, Ariel Ciano, ni del radical, Nicolás Mariano, quienes por estar de vacaciones, son reemplazados por Claudia Rodríguez y Eduardo Abud, respectivamente. Sumado a esto, la Agrupación Atlántica siempre tiene en ese ámbito como vocero a José Cano, ya que Arroyo, pese a ser el jefe del bloque, no suele asistir a las reuniones.










Comentá la nota