El financiamiento externo será más caro y se espera que bajen las commodities
NUEVA YORK (Para LA NACION).- La Argentina es uno de los países que se verán perjudicados por la suba de la tasa de interés de referencia de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed, en la jerga financiera), un giro histórico en la política monetaria de la primera economía mundial, que encarece el costo del dinero justo cuando el gobierno prepara el terreno para regresar a los mercados internacionales en busca de financiamiento fresco.
"El inicio del ciclo de alza de tasas no sólo va a encarecer el endeudamiento externo para América latina, sino que también va a imponer presiones al alza en las tasas internas en la región", dijo a LA NACION Alfredo Coutiño, director para América latina de Moody's Analytics. "Para la Argentina, el acceso al capital externo se va a dar bajo condiciones de encarecimiento", agregó.
Coutiño puso sobre relieve que el costo no será sólo mayor para el gobierno, sino también para las provincias y las empresas privadas que intenten acceder a dinero fresco fuera del país, donde los dólares escasean.
"La Argentina va a tener que lidiar con ello", resumió.
La "normalización" de la política monetaria de la Fed coincidió con el fin del cepo cambiario, una promesa de campaña del presidente, Mauricio Macri, que, se prevé, llevará a una devaluación del peso.
Otro efecto negativo: la suba del costo del dinero profundizará la apreciación del dólar respecto del resto de las monedas, una tendencia que suele ir acompañada de una caída en el precio de las commoditties que exporta el país. A eso se suma la desaceleración del crecimiento en China, uno de los principales compradores de materias primas del mundo.
"La Argentina buscará el apoyo de los inversores internacionales precisamente cuando las condiciones externas para la mayoría de los países emergentes se deterioran por la normalización esperada de la política monetaria en Estados Unidos y la desaceleración económica de China", afirmó LA NACION Alejo Czerwonko, estratega del Chief Investment Office del banco de inversiones UBS.
Czerwonko supeditó ese impacto directo a la velocidad del ajuste que la Fed le imprima a su política monetaria.
"Lo que importa ahora es la velocidad a la que la Fed va a normalizar su política. Nosotros creemos que va a ser bien gradual. Eso le permitiría a la Argentina aprovechar el entorno de amplia liquidez internacional por algunos trimestres más", evaluó.
Durante la conferencia de prensa que siguió al histórico anuncio, la presidenta de la Fed, Janet Yellen, reconoció que las decisiones de política monetaria del banco central de Estados Unidos tenían "derrames importantes en los mercados emergentes".
"Hemos intentando, con mucho cuidado, y hemos hecho compromisos con funcionarios, de comunicar de la mejor manera nuestras intenciones de política para evitar derrames que pueden surgir de cambios de políticas abruptas, sin anticipo", dijo Yellen.
Si bien Yellen reconoció que existen "derrames negativos" a través de los flujos de capitales, que, ahora, frente a una mayor tasa de interés, demandarán retornos más altos en destinos riesgosos como la Argentina, también recordó que existe "derrames positivos" a través de una economía norteamericana más sólida.

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