La Cepal dejará de medir la pobreza luego de denunciar presiones del gobierno
Por Carlos Vergara |
SANTIAGO, Chile.- Luego de la polémica que se desató por la supuesta presión del gobierno chileno para que manipulara datos, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) decidió ayer dejar de colaborar con la medición de la pobreza en el país.
El anuncio se produjo casi 90 días después de que estallaran los roces entre el organismo y la administración de Sebastián Piñera, tras la solicitud que el gobierno hizo a la Cepal para agregar una nueva pregunta a la encuesta de caracterización socioeconómica (Casen).
Ese cambio redundó en una baja en el índice de la pobreza respecto de las estadísticas registradas durante el gobierno de Michelle Bachelet, algo que fue presentado como un rotundo éxito de gestión por el ministro de Desarrollo Social, Joaquín Lavín.
De acuerdo con el último informe, la pobreza bajó del 15,1% a 14,4% entre 2009 y 2011. Tras reconocer que el cálculo original (15%, que no representaba disminución alguna), fue sometido a visión y recalculado, la Cepal aceptó la renuncia del jefe de la unidad de estadísticas e indicadores sociales, Juan Carlos Feres.
Esta semana, el secretario ejecutivo adjunto de la Cepal, el brasileño Antonio Prado, dio a conocer la nueva postura del organismo dependiente de las Naciones Unidas a través de un comunicado de prensa, luego de informar personalmente de la medida al ministro Lavín.
"Desde el origen de esta encuesta, en 1987, Chile ha alcanzado la madurez institucional y técnica para desarrollar con autonomía este proceso, haciendo innecesaria la continuidad de la colaboración del organismo internacional", señala la nota.
Pese al sideral eufemismo utilizado por Prado, el mensaje fue comprendido por la administración de Piñera: la Cepal no está dispuesta a que se ponga en duda su prestigio, el mismo que salvó con honores durante los últimos años de la dictadura de Augusto Pinochet y los 20 años que duraron los cuatro gobiernos de la hoy opositora Concertación.
Cabe precisar que a comienzos de septiembre, la Cepal ya había manifestado su desacuerdo tras verse involucrada en el fuerte debate suscitado entre el oficialismo y diversos economistas opositores, quienes cuestionaron la existencia de dos resultados dentro de la misma encuesta y que no se diera a conocer el margen de error de la misma.
En el oficialismo, en tanto, se cuestiona entre pasillos la "indisimulada" simpatía que la Cepal siempre tuvo con la oposición, cuyos nexos con la Concertación se fortalecieron durante la última década.
Con todo, la respuesta del gobierno tampoco estuvo exenta de críticas al organismo internacional y comunicó que su función será cumplida desde ahora por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
"No necesitamos que otros nos digan cómo hacer las cosas", dijo el vocero presidencial, Andrés Chadwick.
La oposición, por su parte, criticó el daño a la imagen de Chile. El diputado democristiano y miembro de la comisión para la superación de la pobreza, Fuad Chaín, fue aún más duro. "Lo más grave es que el gobierno inició el camino de la argentinización de los indicadores del país", dijo Chaín..




Comentá la nota