A tres años y medio de ocurrido el hecho, y después de varias postergaciones, hoy comenzará en la Cámara en lo Criminal 1 el juicio oral y público contra Oscar Ichoust, por el crimen del menor de 13 años, Cristian Azcona, ocurrido el 28 de noviembre de 2009.
El suceso que se investiga ocurrió en la casa del propio Ichoust, un empleado de la administración pública y reconocido atleta veterano, quien poco después de quedar en libertad tuvo que irse a vivir un tiempo fuera de la ciudad.
La defensa planteará, como lo ha venido haciendo hasta ahora, que Ichoust es inimputable ya que actuó en legítima defensa. Además dirá que efectuó un disparo al aire, desde una ventana, al escuchar ruidos, pero que bajo ningún punto de vista quiso herir o matar al menor.
Tanto la jueza de primera instancia, Laura Armagno, como el Tribunal de Impugnación Penal, al ratificar el procesamiento, sostuvieron, en cambio, que "se tuvo que representar la posibilidad del resultado" (la muerte de Azcona) al apretar el gatillo de la pistola Tala 22. Agregaron que el imputado "no buscó el resultado letal, sino que advirtió su resultado como probabilidad, y ello constituye una conducta dolosa, como dolo eventual".
Agregaron que Ichoust, al matar a Azcona,"prefirió elegir el medio menos racional", en alusión al uso de una pistola, y que tiró a pesar de que sabía que la víctima no iba a poder robar los pájaros que había ido a buscar a la vivienda ubicada en Telén y Unanue. En un primer momento, la esposa del acusado, Sonia Tarquini, quiso hacerse cargo del homicidio, pero esa estrategia quedó rápidamente descartada.

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