Ayer los locales de la peatonal Junín permanecieron abiertos en un 50%, pero el público no responde como esperan los empresarios, quienes en busca de incrementar sus ingresos trabajan los feriados.
La imagen de la peatonal Junín de ayer mostró a esta zona comercial con un 50% de los comercios abiertos, a pesar de ser un día feriado, medida que se establece hasta hoy en jornadas no laborables.
La intención de los comerciantes de abrir sus puertas es para buscar incrementar sus ventas, pero la respuesta del público no es la esperada. Esta situación se viene repitiendo muy a menudo en los últimos feriados, dado que los comercios en algunos casos trabajan a pérdida porque no venden lo esperado y además deben pagar doble jornada a su personal.
Al parecer, las personas se toman en serio los feriados y lo aprovechan para pasar y disfrutar, y no para realizar compras. En esta oportunidad, se repitió la misma imagen del último feriado nacional, donde los comercios mostraban una imagen casi vacía, y las heladerías, confiterías y bares del microcentro tuvieron una amplia demanda por las personas que se acercaban en grupos para pasar un momento ameno con amigos o familiares.
Así también el trabajo en los supermercados e hipermercados de la Capital correntina fue el habitual, en horarios corridos y como todos los días, e incluso en las salas de cine.
Lo más llamativo que se vivió en la Junín ayer fue que dentro de este porcentaje de comercios que abrieron sus puertas, los que se dedican a la venta de artículos de librerías en su mayoría atendieron normalmente, quizás porque es el rubro con mayor expectativa por el inminente inicio de clases.
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