Comentario político semanal

Finalmente esta semana se terminaron de acomodar los tantos en materia de campaña proselitista, y quienes se preparan para llegar a sentarse en el sillón más codiciado de la política local (¿hace falta aclarar que es el de Fontana, el que está en el Quinto Piso de Casa de Gobierno?) dejaron de lado el calentamiento precompetitivo y salieron a la cancha a marcar terreno.
Siguiendo quizás la lógica peronista de estos tiempos, del cual el ejemplo explícito fue ver al Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, llegar a las reuniones con guantes de box para evidenciar que no existen discusiones sino “peleas”, los precandidatos de cabotaje que llevan la insignia y el nombre de Perón en la boca salieron a buscar el mentón del “compañero”, aunque algún puñetazo ligaron los radicales, de paso.

Desde estas líneas se viene advirtiendo desde hace algunas semanas el evidente cambio de humor del mandatario provincial, preocupado por una coyuntura social que no cumple sus expectativas de acuerdo a las permanentes encuestas que semanalmente llegan a su escritorio.

Para alguien tan apegado a los números y a tener todo bajo control como el lagunense, los resultados de las mediciones sobre la bilis de los formoseños le marcan también el suyo, aunque hasta ministros de su propio riñón se sorprenden de la extrema “sensibilidad” que mostró el mandatario en los últimos días, llegando a cometer errores políticos impensados años atrás para el estadista que muchos creen ver, o que otros que en su momento juzgaban.

Tal como lo aseguró este espacio una semana atrás, durante los días posteriores al anuncio realizado en Misión Laishí sobre la revisión de las deudas de los estatales, desde el gobierno pagaron el costo político de haber comunicado algo que no estaba planificado y que fue puesto al ruedo “de sopetón”.

“Ninguno va a hablar del anuncio esta semana porque metemos la pata y nos contradecimos unos a otros”, dijo un funcionario de primerísima línea sobre esa decisión que fue anunciada sin mayores explicaciones y derivó en las dudas y presunciones de diversos tipos por parte de los sufridos empleados públicos.

Fue así que el Secretario de Hacienda Miguel Antinori, el funcionario “todo terreno”, que “ciegamente” responde al quinto “B”, se convirtió de golpe y porrazo en la voz cantante del coro gildista, realizando en una semana, las declaraciones que no había dado en todos estos años.

La función nada agradable de este ignoto pero eficaz funcionario, es trabar el acceso a la tesorería, de proveedores, contratistas o cualquier acreedor del estado, asumiendo el papel de exigente burócrata, cuando recibe la “orden de arriba”, para ignorar cualquier reclamo de alguna empresa que no sea “amiga” del gobierno.

Además de bloquear cualquier gestión de los que no gozan del calor del poder, el actual segundo del Ministerio de Economía, es uno de los que digitan, el “ahora” maldito “código de descuento”, que antes que una ayuda, resultó ser un despojo a los magros salarios de los empobrecidos agentes estatales.

El sorpresivo allanamiento de una “cueva financiera” de la calle Dean Funes, es sólo una débil respuesta de la justicia al pedido del gobierno, dado que nadie de los que administran el ejecutivo, pueden aducir desconocimiento de la confiscación denunciada, que después del “Bocanfor” sería una maniobra, donde no sólo estarían involucrados “seudas financieras”, sino algunos funcionarios, sindicalistas y ex ministros, que actúan como capitalistas. De comprobarse los rumores ciudadanos, dejaría al descubierto una maniobra que tal vez condicione resultados de este año electoral.

“Inútiles”

El fastidio de Insfrán se transportó esta semana al galpón G de la Costanera, donde en el marco del anuncio de la puesta en funcionamiento del programa de fomento textil FONTEX, su tradicional serenidad le dio paso al hervor de la sangre guaranítica a medida que transcurría el discurso, hasta llegar al punto de calificar de “inútiles” a sus opositores políticos.

“Hay otra gente que solamente tiene una modalidad discursiva para darse el gusto de decir que se está haciendo lo que propuso. Perfecto, ellos son muy inteligentes y tienen que estar apuntándonos las cosas para que las hagamos aunque son tan inútiles que cuando tuvieron oportunidad de concretarlas no las hicieron”, espetó el gobernador.

El mensaje tenía un destinatario fijo. Repasando la lista de opositores y revisando su currículum, el único de los que actualmente tiene en frente Insfrán y tuvo un cargo ejecutivo, fue su ex compañero de militancia en los claustros estudiantiles y compañero de fórmula Vicente Bienvenido Joga, ya que ni Ricardo Buryaile (UCR) ni Francisco Nazar (OSyP) tuvieron la posibilidad de llevar adelante las riendas de la provincia.

Y fue justamente Joga quien recogió el guante y respondió al lagunense apelando a su tradicional verborragia para pegar a Insfrán y su tropa -el 75% ex funcionarios joguistas también- en las heridas políticas que sólo él conoce internamente.

“Insfrán trató de inútiles a los que estuvimos en el poder y yo me pregunto una cosa: ¿Acaso él no fue mi vicegobernador? O sea que formó parte junto con Ferreira y varios ministros del grupo de inútiles que gobernamos”, gritó a viva voz el “León Blanco” por cuantos medios se le acercaran.

Es la primera vez que Insfrán y Joga se miden discursivamente aunque en escenarios distintos, lo que marca que ya todos sintonizaron la misma frecuencia.

En otras palabras: a los que ya habían confirmado su participación en la contienda de ¿octubre? se les sumó Insfrán, cumpliendo el sueño de muchos de los que aún imaginan cuatro años más del veterinario para concluir sus 20 años como gobernador.

“Lo que más le duele no son los radicales. Nuestro látigo es el que más le duele y no porque seamos más, sino porque somos astillas del mismo palo y él lo sabe”, disparó Joga recordando viejas jornadas de diseño de la construcción del poder que Insfrán le arrebató en 1999 rompiendo el pacto de alternancia que habían juramentado.

Espejos

Mientras el peronismo copó la escena política mediática, los demás precandidatos a gobernadores –Buryaile y Nazar- continúan manteniendo el perfil bajo a la espera que se definan las reglas de juego para las elecciones próximas, aunque dan por descontado que los comicios se terminarán adelantando, cuestión que los hace multiplicar sus movimientos en el interior de la provincia y afuera.

En el interior ajustan detalles con sus organizaciones estructurales, algo que el oficialismo está a años luz por la permanencia en el poder desde hace más de 15 años, lo que le permitió consolidar mecanismos mediante la importante cantidad de dinero que se destina para mantener bien aceitado el “aparato”.

Afuera, tanto el ex sacerdote como el productor ganadero fontanense recurren a la convocatoria de los medios nacionales para llegar a Formosa, dado que la Red Provincial de Medios, tiene como matriz elemental difundir los actos de gobierno durante toda su programación.

Así intentan recorrer caminos alternativos para multiplicar sus mensajes, algo que los alfiles de segunda y tercera línea utilizan como muletilla para descalificar sus apariciones.

En este sentido los opositores juegan en un terreno donde saben que el gobernador jamás pisará. Insfrán rechaza permanentemente invitaciones de los medios nacionales por temor a las preguntas en las que no pueda encontrar respuestas, lo que evidenciaría su “pánico escénico” ante una situación que no pueda controlar de antemano.

Nadie le pudo sacar la satisfacción al “Pelado” Buryaile haberse anticipado al gobierno poner en agenda un tema tan sensible como el de las deudas de los empleados públicos.

El productor pecuario nunca lo vivará en tono alto, pero sabe que sus apariciones en medios nacionales retumban en los oídos del formoseño y apela a ese recurso, aunque por ahora no le alcanza para terminar de consolidar la unidad partidaria, algo que en el radicalismo es tan voraz y enquistada como en el peronismo.

Nada que envidiarle, aunque unos peleen por conservar el poder y otros por la supervivencia política.

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