Se trata de Diego Romero, integrante de la Asociación de Pequeños Productores Agrupados para el Desarrollo Integral, que trabaja codo a codo con la gestión del intendente, Miguel Pérez.
En contacto con EL LIBERTADOR, Romero habló de su compromiso con el pueblo donde nació y vive con su familia, fundamentando así su colaboración en las tareas realizadas el sábado 5 en conjunto con el Municipio para recuperar un camino vecinal.
"Yo tengo problemas de salud, de hecho, tengo que ir a Buenos Aires a realizar un tratamiento, lo cual no es fácil por el costo económico y la poca ayuda estatal. Pero hoy estuve con el machete en mano para demostrar que la lucha no terminó en Malvinas. Cada 2 de Abril me hacen homenajes y algunos me dicen héroe. Yo demuestro que todos los días hago algo por mi comunidad", sostuvo.
En esta localidad hay muchos pequeños productores, donde la Escuela de la Familia Agrícola es un centro de contención, además de gran ayuda. Justamente, sus instalaciones sirvieron para que después del arduo trabajo bajo el sol, los lugareños se reunieran con el Intendente para degustar un suculento locro y paralelamente conversar de las cuestiones que interesan a todos.
En ese sentido, el intendente, Miguel Pérez, les informó que el 9 de abril próximo firmará un convenio en Chavarría, referente a la Agricultura Periurbana, el cual permitiría el desarrollo de granjas e invernaderos. "Yo voy a asistir, firmaré el convenio y estaremos ese mismo día conversando de las características", les dijo.
Por otra parte, los miembros de Apadi comentaron que piensan pedir audiencias en los ministerios de la Producción y de Desarrollo Social de la Provincia, a fin de avanzar con sus propias iniciativas, siempre en la búsqueda del "crecimiento de la producción local". "Yo no soy un ex combatiente, soy combatiente de la vida", sentenció Romero, quien piensa llegar en las próximas horas a Corrientes capital para entrevistarse con autoridades, con otros miembros de la asociación que representa.
La historia que vive en el recuerdo
Gobernador Martínez. Esta localidad tiene una rica historia que data desde su fundación en 1909, cuya síntesis está plasmada en un libro que recopila relatos de los pobladores más antiguos y un paseo imaginario por la época de mayor crecimiento gracias al tren y la producción de tabaco, algodón y tomate.
Tiene ciudadanos ilustres, como Pilar Fernández, de 93 años de edad, carpintero y primer profesor de guitarra de la cantante Nélida Zenón, que inmortalizó los chamamés Mate cocido, Antonio Gil, Al Viejo Pedro, Oiga Don Pilar y María Perugorría, entre otros.
El hijo del talabartero Eugenio Fernández, fallecido en la década del 40, tiene su propia canción convertida en himno de Gobernador Martínez, escrito por su ex alumna, hoy radicada en Rosario, Santa Fe, Nélida Zenón. "Cuando el viento Norte por los arenales quemaban los pies, cabalgando arisco entre los palmares siempre recuerdo y aunque esté muy lejos a mi tierra cuna nunca olvidaré", dice una de las estrofas cantada en persona el pasado 8 de marzo por Zenón en su pueblo natal.
Pero el "sentir" de Gobernador Martínez no sólo se refleja en la música de su hija dilecta, sino en la idiosincrasia que se manifiesta aún después de la muerte. Por eso no es difícil encontrar en su cementerio tumbas pintadas de color celeste, por quienes otrora pertenecieron al Partido Liberal, fuerza política que tuvo gran predilección en los ciudadanos de esta localidad pocas veces tenida en cuenta por los dirigentes provinciales al considerarla "chica" en cuanto a gravitación electoral.
Apellidos como Sánchez, Fernández y muchos otros están teñidos de celeste, también en su tumba, como clara muestra de una voluntad "en vida" respetada por sus descendientes, quienes lejos de "olvidar o desairar" el sentimiento de sus antecesores, lo homenajean respetando a rajatablas su pertenencia ideológica y principios traspasados de generación en generación.

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