Lo dijo el subdirector de Servicios Públicos, Julio Lluch. La debacle de Plaza empujó muchos usuarios a otros medios de transporte. El número de motocicletas parece haberse incrementado sensiblemente en este tiempo.
"Si, es cierto, es algo que era evidente, la gente había dejado de confiar en el servicio", analizó el subdirector de Servicios Públicos cuando LA ARENA le planteó que fuera de los horarios pico, los colectivos de Autobuses Santa Fe circulan con muy pocos asientos ocupados. "En las últimas semanas (de Plaza) no había garantía de que el colectivo pasara ni a la hora que lo haría, así que la gente buscó otra forma de ir a su trabajo o de mandar los chicos a la escuela".
Para graficar la debacle de los últimos meses, Lluch dio un dato concreto: las 980 actas de infracción que labraron los inspectores municipales entre los primeros días de mayo y el 24 de agosto. "¿Las causas? Varias pero la principal era el incumplimiento de horarios", sostuvo.
Lluch reivindicó el trabajo de su área y de los inspectores municipales, que no le perdieron pisada a la anterior empresa prestataria. "Nosotros llegamos a conformar en un mes la misma cantidad de actas de infracción que la gestión anterior en todo un año", comparó.
"Lejos".
Autobuses Santa Fe lleva dos semanas en la ciudad. Es una quincena en la que el servicio empezó a recuperar su nivel y, de la mano de ello, se percibe un regreso de usuarios que habían buscado otras alternativas. "Estamos recuperando pasajeros, de a poco pero en forma lenta", destacó Lluch. Cuando se le preguntó cuántos boletos se cortaban en este momento en comparación con las mejores épocas de Plaza, el funcionario se sinceró: "todavía estamos lejos".
"Recién ahora podemos decir que estamos normalizando el servicio. Habíamos empezado con las frecuencias muy ajustadas y faltaban choferes, pero ahora eso mejoró". No obstante, el número de conductores que aún está con carpeta médica es muy alto y no ayuda a la calidad de la prestación.
"Lo que pasó en el último tiempo de Plaza fue muy grave y había que encontrarle una solución urgente", reiteró. "La gente tuvo que buscar alternativas y arreglárselas de otra forma. Esto es como el despertador -contrastó-: si un día no suena y llegás tarde al trabajo, al otro día ya le perdés la confianza. Lo mismo pasó con los colectivos, tal cual".
Motos.
El 25 de agosto, a primera hora de la mañana, la empresa Autobuses Santa Fe se hizo cargo del servicio de colectivos en la ciudad de Santa Rosa, en todas las líneas. Sus unidades color amarillas y blancas reemplazaron en el paisaje urbano a las hasta este este rojas de la compañía Plaza.
Si bien parte de los usuarios del servicio están volviendo a los micros urbanos, el costo del boleto lentificará ese regreso o le pondrá un límite. Es que el incremento de 2,50 pesos por viaje a 4 pesos significa para muchas familias la diferencia entre usar o no este servicio.
Los "taxis truchos" parecen haberse multiplicado en la ciudad, una percepción difícil de confirmar con datos ciertos. Lo que si es más evidente que muchas familias optaron por la motocicleta como nuevo medio de transporte. La ciudad, ya de por si numerosa en cuanto a esta alternativa, vio multiplicarse el número de vehículos en poco tiempo. Las facilidades de compra que ofrecen los comercios del rubro favorecieron este cambio de medio de transporte.
2 millones en multas.
Las casi 1.000 actas de infracción labradas a Plaza antes de que se retirara de la ciudad suman, aproximadamente, entre 1,5 y 2 millones de pesos. "Son multas que están en trámite, que en algún momento se van a cobrar", indicó el subdirector Lluch. Junto con la falta de cumplimiento de los horarios, otras causas que motivaron las infracciones fueron las roturas de las unidades -que se habían vuelto habituales en los últimos días- y la falta de unidades en las líneas.
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