Cristina afirmó que “lo que resta en la Argentina es profundizar la inclusión, la reindustrialización y el empleo”.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó que le “gustaría poder ser la presidenta de la unidad de todos los argentinos” y pidió "cuenten conmigo para lo que resta hacer en la Argentina", al encabezar ayer el acto del cierre de campaña de su candidatura a la reelección, de cara a las elecciones primarias del domingo.
“Estoy segura que (el ex presidente Néstor Kirchner) nos está escuchando y después de escucharlo a usted está más tranquilo”, dijo Cristina en alusión al candidato a vicepresidente, Amado Boudou, quien la precedió en el discurso y prometió que "nunca más un vicepresidente va a votar no positivo".
Cristina y Boudou fueron los dos únicos oradores del acto realizado en el Teatro Coliseo de esta capital, que estuvo colmado por dirigentes y militantes kirchneristas, tanto en su interior como en sus adyacencias.
En el palco, junto a los candidatos a presidente y vice, estaban el gobernador Maurice Closs y la vice, Sandra Giménez, candidata a senadora por Misiones.
También estuvo el diputado nacional Juan Manuel Irrazábal, quien buscará ser electo senador en octubre. Ausentes, con aviso, estuvieron los dos hijos de la mandataria, a quienes saludó especialmente durante su discurso.
Al hablar de su proyecto para el futuro, la mandataria le indicó a los militantes presentes en el acto: "En este momento tan particular que estoy atravesando, de inmensa serenidad y mucha firmeza, quiero decirles que cuenten conmigo para lo que resta hacer en esta Argentina, que es profundizar las políticas de inclusión y seguir con el proceso de reindustrialización".
Tal como lo vino haciendo durante sus últimos discursos, la mandataria comparó la fortaleza económica de la Argentina con las crisis que se viven en otros países e hizo hincapié en la militancia joven en contraste con la situación que se vive en las calles de Chile.
En un gesto de apertura, Cristina Kirchner llamó a dejar de lado "los odios y los enfrentamientos", algo que dijo haber aprendido durante su gestión.
"No al odio, no al mensaje de asustar al otro, no al mensaje de comerle la cabeza a la gente con malas y feas cosas. La gente necesita dirigentes que le lleven optimismo", describió.
Antes de retirarse con la música de Fito Páez y Vicentico, la mandataria se comparó con los pilotos de Aerolíneas Argentinas e ironizó: "No sé si no les gano... No creo que nadie haya pasado las turbulencias internas, externas, subterráneas, aéreas que pasó esta Presidente. Y aquí estamos, de pie, con la fuerza que me dan los trabajadores".






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