La Presidenta declaró que las gaseosas hacen daño y lanzó la campaña de Gobierno para instar a los mexicanos a tener hábitos más sanos.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció el lanzamiento de una campaña nacional contra el consumo de refrescos, como Coca-Cola con el objetivo principal de combatir enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión. Esta iniciativa que comenzará en septiembre, marca una confrontación directa con la industria de las bebidas azucaradas.
Esta medida pone en el centro del debate la relación entre los hábitos de consumo y las serias problemáticas de salud que enfrenta el país. Sin embargo, gigantes de la industria como Coca-Cola se han posicionado en los primeros resultados de búsqueda de Google, defendiendo públicamente que el azúcar de sus productos no es la causa de enfermedades como la diabetes.
Este choque entre el gobierno federal y una de las compañías de bebidas más poderosas eleva la discusión a un nuevo nivel, escalando de un debate de salud pública a un verdadero enfrentamiento mediático y cultural.
Sheinbaum prohibió la venta de Coca-Cola en todo el país
Durante una conferencia de prensa, la presidenta Sheinbaum profundizó en la postura de su administración respecto a la alimentación saludable. En respuesta a las críticas sobre la prohibición de la comida chatarra en las escuelas por parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP), la mandataria defendió la política como parte del programa "Vida Saludable".
Claudia Sheinbaum instó a los mexicanos a dejar de consumir Coca-Cola. Fuente: EFE
Además, mencionó explícitamente a productos como la Coca-Cola, afirmando que "hace mucho daño" y ejemplificando con casos cotidianos.
La OMS advirtió por los riesgos de consumir bebidas azucaradas
La apuesta del gobierno mexicano se alinea con las advertencias de la comunidad científica y de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) que ha emitido numerosos comunicados y recomendaciones sobre los peligros del consumo excesivo de refrescos, ligándolos directamente a enfermedades no transmisibles como la diabetes tipo 2 y otros problemas de salud.
La preocupación de las autoridades de salud se centra en los llamados "azúcares libres", que se encuentran en grandes cantidades en los refrescos y que, al ser consumidos en exceso contribuyen al sobrepeso y la obesidad. La OMS ha destacado que reducir la ingesta de estos azúcares mejora significativamente la calidad de la dieta.
La campaña gubernamental busca educar a la población sobre los componentes de estas bebidas y sus efectos a largo plazo en la salud, instando a la ciudadanía a tomar decisiones más informadas.
Los datos de la OMS muestran que, para 2014, más de un tercio de la población adulta en el mundo padecía sobrepeso, una cifra que se duplicó desde 1980. En México, país líder en consumo de refrescos per cápita, esta tendencia es especialmente preocupante.
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