Rodríguez Vidal contestó así las críticas de Cristina por frenar el DNU del pago con reservas. Preocupa mucho al Gobierno el frente judicial.
En este marco se puede entender la respuesta que elípticamente le dio a la jefa del Ejecutivo la jueza en lo Contencioso Administrativo Federal 3, Claudia Rodríguez Vidal. Un día después de haber estado en el centro de la ira presidencial, la magistrada advirtió que el Gobierno incurriría en el delito de "desobediencia" si "incumple" un fallo judicial. Específicamente, la magistrada se refería a la medida en la que ordenó bloquear el uso de reservas del Banco Central para el pago de la deuda.
"Cualquier ciudadano que incumple un fallo judicial incurre en (el delito de) desobediencia", dijo ayer Rodríguez Vidal. Una elíptica respuesta al discurso que brindó el jueves la Presidenta, cuando aseguró que no iba a permitir que ningún juez "defaultee" la deuda. "La Argentina quiere pagar y va a pagar" la deuda "con las reservas del Banco Central", y agregó: "Tal vez mañana se me juzgue, pero mientras tanto tengo que pagar la deuda y voy a hacerlo".
No es la primera vez que el Gobierno discute una orden judicial. El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, ya había desoído una resolución judicial en el marco de un conflicto del gremio de los aeronavegantes. Y pese a las críticas de los jueces, incluso del máximo Tribunal, la Presidenta salió a respaldarlo.
Durante su ataque verbal a la decisión de la jueza que ordenó al Gobierno abstenerse de usar reservas del Banco Central para el pago de deuda, la jefa de Estado volvió a apuntar sus misiles contra lo que Néstor Kirchner definió como "el partido de la Justicia". "Se nos obstruye permanentemente con medidas judiciales; es un abuso de poder", disparó el jueves la Presidenta, y después remató: "Pareciera que están alquilados".
Rodríguez Vidal dijo no sentirse "aludida por esa declaración. Me siento segura de mis decisiones y de mi trayectoria. Indudablemente, me siento sorprendida (por las declaraciones de CFK), pero debemos tener entereza ante opiniones adversas", agregó la magistrada.
La jueza que dijo en su fallo que el Fondo de Desendeudamiento fue ejecutado "con premura" y "antes de que pudiera tener lugar la intervención del Congreso", también se escudó de otra de las acusaciones: "Yo no ‘defaulteé’ ninguna deuda, simplemente, dispuse que el decreto (298/10) y la resolución del Ministerio de Economía por el cual estaban depositados los fondos para ser utilizados se suspendieran hasta tanto el Congreso se expidiera, nada más".
Los encargados del Gobierno en tender puentes con el Poder Judicial parecieran sentirse ahogados por la situación: "El mal humor de la Justicia es generalizado, la Presidenta es temperamental y dice lo que piensa. Intentamos apagar el incendio por un lado y nos tiran un fósforo por el otro", explica a PERFIL un alto funcionario del Gobierno.
El clima de los funcionarios del Ministerio de Justicia y Seguridad de la Nación no es el más tranquilo y se quejan de "algunos jueces" que "buscan sacar provecho" de la situación en el Congreso. "Avanzaron en decisiones que parecen absurdas como objetar algo en vez de esperar los plazos del Congreso", conjetura una de los fuentes consultadas.
Pero todos coinciden en que "hoy la relación con la Justicia sigue siendo institucional, pero convengamos que no es la que nos gustaría tener". El kirchnerismo cree que vive una fría guerra de trincheras.




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