La inseguridad sigue siendo el problema que más preocupa a los vecinos y será uno de los muchos desafíos que esperan al ganador
Tal es la radiografía de los problemas más significativos que deberá enfrentar, a partir de diciembre, el futuro jefe de gobierno, con un presupuesto que seguramente superará los $ 25.422 millones aprobados para este año y con una autonomía todavía limitada, que la hace muy dependiente de las decisiones de la Casa Rosada.
Las demandas de los porteños se asemejan a las que halló hace cuatro años Mauricio Macri, aunque hay dos importantes innovaciones: los 2500 efectivos de la Policía Metropolitana , creada para colaborar en el control del delito, y las 15 juntas comunales, con las que el poder central deberá compartir decisiones.
A la Policía Metropolitana, se suma el reciente despliegue de la Gendarmería y la Prefectura que el gobierno nacional hizo en el Sur. Trabajando a la par de la Policía Federal, cuatro son las fuerzas de seguridad que intentan disminuir el accionar delictivo y la consecuente sensación de inseguridad.
El "micronarcotráfico" -los delitos derivados del mundo de las drogas, que cada vez son más- constituye el principal desafío. En el mapa del delito porteño, la zona más caliente es la comprendida por Caballito y Flores.
El microcentro -con cuatro piquetes por día- también se erige como uno de los puntos conflictivos para el tránsito, aunque los trastornos alcanzan a los corredores norte y sur de acceso a la Capital: 1,8 millón de autos circulan a diario por la ciudad; la mitad de ellos ingresa desde el conurbano.
La alternativa del auto particular crece a la par de las complicaciones del transporte público. La cantidad de personas que usan esta modalidad en el área metropolitana disminuyó el 23% respecto de 1970, un cambio impulsado por flotas de trenes antiguas, colectivos que sucumben a los embotellamientos de tránsito y una red de subtes que no se amplió de acuerdo con lo prometido. En los últimos años, sólo se inauguraron tres estaciones de subte y otras cinco serán habilitadas en los próximos ocho meses.
Para paliar el caso, Macri delineó casi 100 kilómetros de bicisendas y ciclovías; instrumentó el alquiler gratuito de bicicletas; transformó calles céntricas en peatonales, y concretó un sistema del que ya hablaba su antecesor, Jorge Telerman: el Metrobús, que une Palermo con Liniers por carriles centrales de la avenida Juan B. Justo. Además, por la falta de plazas de estacionamiento, se empezó a liberar en los barrios la mano izquierda de 293 cuadras.
El déficit habitacional, que engloba unas 100.000 viviendas precarias, se refleja en la expansión de la población de las villas porteñas, que creció un 52% en los últimos diez años: pasó de 107.000 a 163.587 personas. Desde 2007 el gobierno porteño construyó y terminó 4015 casas entre el Instituto de la Vivienda y la Corporación del Sur; hay otras 4000 en ejecución.
La higiene urbana es otro problema siempre complejo. Cada ciudadano genera 1,5 kilos de basura por día y, si bien desde 2005, una ley ordena que se separen los residuos para poder reciclar una porción, no se cumple. Las metas de reducción de la basura que se envía a rellenos sanitarios no se cumplió. Para 2012, deberán haberse disminuido el 50% respecto de 2004.
Educación y salud
En términos educativos, la falta de vacantes en el nivel inicial, la necesidad de aumentar la cantidad de escuelas con jornada completa, de abrir escuelas secundarias y de atender situaciones de abandono son las principales urgencias que los expertos enumeran.
La demanda de atención sanitaria que expulsan distritos circundantes, especialmente el conurbano, provoca que el sistema sanitario porteño no dé abasto, pese a los recientes nombramientos de médicos y enfermeras. Sólo dos de cada diez porteños cuentan con el sector estatal como única cobertura de salud, según la EPH 2010, mientras que el 60% de las consultas realizadas en hospitales porteños durante el año pasado correspondió a personas no residentes en la ciudad. Luego de años de promesas, finalmente comenzaron a funcionar los turnos telefónicos para atenderse en ocho establecimientos (Ramos Mejía, Alvarez, Fernández, Gutiérrez, Elizalde, Argerich, Penna y Sardá).
EL ULTIMO AÑO HUBO TRES USURPACIONES POR DIA
Uno de los delitos que más preocupan en la ciudad son las usurpaciones. Según estadísticas del Ministerio Público Fiscal porteño, durante 2010 hubo 961 hechos investigados, un promedio de casi tres por día. El sector más afectado por las ocupaciones ilegales fue el comprendido por Liniers, Villa Luro, Villa Soldati, Flores, Parque Chacabuco, Mataderos, Parque Avellaneda, Villa Lugano y Pompeya.


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