Para marzo, el top 10 de las consultoras y bancos de la city espera un IPC del 3,1%, según el REM del BCRA. Para el año prevén un 31,8% casi idéntico al del 2025, ya sin desaceleración esperada
Mariano Cuparo Ortiz
Las consultoras y bancos de la city incrementaron su expectativa inflacionaria, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA: esperan que las subas de marzo se reflejen con una incremento del IPC del 3,1% para el mes, es decir proyectan 0,5 puntos más que lo que esperaban un mes atrás.
Además, para el corriente abril prevén un 2,7%, lo que sigue 0,4 puntos arriba que lo que proyectaban hace un mes. Para agosto, lejos del cero de arranque que prometió el Gobierno, esperan un 2%. La suba del petróleo y los ajustes tarifarios pendientes meten presión.
El BCRA publicó el REM de marzo, la encuesta que la autoridad monetaria realiza entre 46 consultoras y bancos de la city, con preguntas que abarcan a las principales variables de la macro. El informe del REM presenta la mediana de las respuestas de todos los consultados y también la mediana de las respuestas de las diez entidades que más aciertos tuvieron en los relevamientos anteriores.
Como algunas respuestas se escaparon demasiado de la media, acercándose por ejemplo incluso a proyecciones cercanas al 2% para marzo, lo que baja el promedio total, vale observar lo que proyectaron las diez entidades que más acertaron en meses anteriores.
Ahí se vio que para marzo la proyección apunta a un IPC del 3,1%, lo que, de corroborarse en el dato oficial de inflación que el Indec publicará el martes 14 de abril, implicará que se habrá cumplido el décimo mes consecutivo sin desinflación, luego de que en mayo del 2025 el fin del ancla cambiaria generara una disparada preelectoral del dólar. Ese 3,1% estuvo 0,5 puntos por encima de la proyección anterior. Si se toma a los 46 consultados, la proyección fue del 3%.
Para la continuidad, con abril recién cerrando su primera semana completa, se espera lo que adelantó el presidente Javier Milei en una entrevista con un medio español el pasado domingo: una desaceleración más lenta.
Milei admitió que quedan ajustes tarifarios pendientes y que eso ralentizará el proceso de desinflación, lo que tiene un correlato en que durante el primer trimestre el gasto devengado en subsidios energéticos creció un 180% real.
Lo extraordinario es que esa suba de los subsidios, que el Gobierno buscará retrotraer en el futuro, se dio mientras los precios del capítulo Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles trepaban 10% acumulado entre enero y febrero, por encima del 5,9% de la inflación general. Es decir: traccionando con fuerza al IPC al alza.
Así, para abril la proyección del top 10 marca un 2,7%, lo que de corroborarse será la primera desaceleración inflacionaria desde aquel mayo del 2025. Esa proyección estuvo, sin embargo, 0,4 puntos por encima de la de hace un mes. El total de los consultados espera un 2,6%. Para mayo el top 10 espera un 2,5%, para junio y julio sendos 2,3%, y para agosto y septiembre sendos 2%, lejos del número que arrancaría con cero que prometió el propio Milei para agosto.
El año terminaría así con una inflación interanual del 31,8% según el top 10, que a fines del año pasado proyectaba un IPC interanual del 22,5% para diciembre del 2026. Una suba de la inflación esperada de 9,3 puntos en solo un trimestre, de los cuales 4 puntos fueron incrementados por las consultoras y los bancos en el relevamiento de marzo.
El total de los 46 consultados proyectó una inflación del 29,1% interanual para fin de año. El Gobierno había proyectado una inflación del 10,1% interanual en el Presupuesto 2026, número incumplible, que ya en abril se verá superado. Si se da el 31,8% proyectado, entonces en 2026 no se habrá registrado desinflación, ya que el 2025 terminó con un 31,5%.

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