Todos los operadores turísticos coinciden en que el inicio del verano estuvo lejos de lo esperado. Algunas de las razones que explican este fenómeno vienen de arrastre de otras temporadas y cambios de conducta en la forma de vacacionar, pero otros tienen que ver con cuestiones coyunturales de este verano en particular.
Algunos tratan de no ser tan tremendistas y aseguran que la temporada no es ni la mejor ni la peor de la historia. Otros, claramente hablan de la peor temporada desde el 2001/2002. Lo cierto es que se ve poca gente en la ciudad y muchos están esperando la llegada de la segunda quincena de enero para que repunte el verano.
Acá damos cinco motivos por los cuales la temporada está lejos de satisfacer a todos los sectores.
1.- Brasil, yalalalalala…
Las autoridades del vecino país tomaron una decisión clave que le permitió a los argentinos armar las valijas e irse en masa hacia sus cálidas playas: devaluó fuertemente su moneda. De esta manera, los precios que antes nos parecían caros a los argentinos hoy son muy parejos con la Argentina y más baratos en muchos casos.
Si bien una de las primeras medida de Mauricio Macri también fue devaluar el peso (pasó de 9,70 a 14), antes de la devaluación las compras en el exterior tenían un recargo del 35% por lo que la medida de Alfonso Prat Gay prácticamente no tuvo influencia en ese terreno.
2.- Cash, todo junto
Una de las principales quejas que escuchan los operadores turísticos es que gran parte de los servicios que deben contratar no aceptan el pago con tarjetas de crédito en cuotas. Eso obliga a los posibles veranentes a tener que reunir una suma muy importante de dinero para poder pagar, por ejemplo, el alquiler de un departamento por una semana.
A eso hay que sumarle que son pocos los locales gastronómicos que aceptan el pago con tarjetas. La comparación en este terreno con Brasil también deja en enorme desventaja a Mar del Plata.
3.- De arena mucho, de sol casi nada
Los marplatenses disfrutamos de unos días de playa increíbles en los feriados de Navidad. Un calor digno del Caribe nos hizo ilusionar con un verano espectacular para la playa. Pero el dios clima nos dio el dulce y después nada: durante los primeros 12 días de enero no hubo días de playa como aquellos, ni parecidos. Cuando hizo calor, llovió como ocurrió este lunes. Y cuando las nubes no opacaron la jornada fue el viento o la baja temperatura.
4.- Los vivos de siempre
Fueron varias las denuncias de gente que se sorprendió con los cambios de precios de un día para el otro. Pero no es que cambian: en varios restaurantes los marplatenses y turistas advirtieron que tienen dos cartas, una con precios para los días de semana y otra con valores (más altos, claro) para el finde.
Ese tipo de “avivadas” que planifican algunos comerciantes con el objetivo de sacarle jugó a las piedras en temporadas se convierten en abusos que espantan a los turistas. Pan para hoy, hambre para los próximos veranos.
5.- Visitas exprés
Este argumento es el más viejo de todos. Desde hace varios años se advierte en la conducta de los turistas que ya no acostumbran a hacer largas estadías en Mar del Plata, sino que prefieren dividir sus vacaciones en períodos más cortos.
Además, tampoco lo planifican con demasiado tiempo de anticipación y eso hace que la llegada de gente dependa mucho del clima. Y como vemos ese ítem no estaría ayudando demasiado.


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