Cientos aguardan por el descenso del Riachuelo

Cientos aguardan por el descenso del Riachuelo
Si bien el cauce bajó 20 centímetros, aún no es suficiente para que más de 300 evacuados regresen a sus hogares. Ya no hay más refugiados en Itatí, donde se arreglan las casas afectadas, al igual que en Ramada Paso.
Auna semana de la caída de fuertes lluvias en la provincia, el Departamento San Luis del Palmar es la única zona que permanece con evacuados, con más de 300 personas asistidas en los centros de evacuación.

SAN LUIS E ITATÍ

"Todavía nadie se fue a su casa", confirmó el intendente de San Luis, Ricardo Valenzuela a EL LIBERTADOR.

Son más de 300 personas evacuadas en la escuela Nº 812, el club Juventud Naciente, el polideportivo y las capillas del pueblo, además de las refugiadas en casas de parientes y amigos y los afectados en la zona rural.

El Ministerio de Desarrollo Social de la Nación asiste con 150 colchones y frazadas, "que entregan de acuerdo al relevamiento de sus agentes sanitarios".

Sobre las declaraciones cruzadas con el secretario de Desarrollo Humano, Diógenes González, el Intendente fue contundente: "Me dieron 30 bolsitas de alimentos y nada más".

Sobre el cauce del Riachuelo, aseguró que bajó más de 20 centímetros y que en una semana se escurrirá toda el agua de las casas.

"Pero el panorama sigue siendo desolador por la situación de los pequeños productores", agregó.

Se perdieron plantaciones enteras de mandioca y hortalizas, y murieron animales de los pequeños productores. En breve se declarará la emergencia agropecuaria.

En este sentido, el intendente de Itatí, Natividad "Roger" Terán realiza un relevamiento agropecuario, luego de que los productores le solicitaran la declaración de emergencia.

"El agua provocó muchos daños en el sector", explicó a este matutino.

La localidad llegó a albergar 40 familias evacuadas. "Los damnificados ya volvieron a sus casas, y los ayudamos con el arreglo de techos, paredes y alimentos", afirmó.

La Municipalidad gestiona asistencia para los ladrilleros afectados y limpia las cunetas de los barrios, donde el Jefe comunal planea realizar obras de desagües, para evitar futuras inundaciones.

RAMADA PASO

Al mismo tiempo, en la localidad de Ramada Paso los caminos siguen cortados por el rebase de las lagunas, así como el barrio Piquisirí, con más de 35 familias.

"Estamos recorriendo las viviendas con albañiles y asistentes sociales. Tenemos dos personas discapacitadas, una de las cuales necesita oxígeno constantemente y le falta un grupo electrógeno", relató el intendente, Pablo Puyol.

Personal municipal se aboca al arreglo de los ranchos perjudicados por la creciente y por la recuperación de dos pozos de agua potable, donde ya se perdieron las bombas.

Puyol destacó que, a diferencia de San Luis, el suelo arenoso de Ramada Paso drena el agua más rápido, y que para el final de la semana la situación estará controlada.

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