El 6 de octubre comenzará la inscripción al ciclo lectivo 2015. Una inhabitual expectativa rodea al trámite, más allá de la ansiedad que despierta en padres y chicos la etapa que comienza. ¿La razón?
La reedición del sistema de inscripción on line, que el año pasado debutó dejando sin vacantes a 17 mil alumnos de todos los niveles. Recién entre mayo y junio se resolvió la situación del 40% de los afectados. Pero más de nueve mil chicos quedaron afuera del ciclo inicial.
Apesar del nerviosismo que cunde en la comunidad educativa, hasta ahora el gobierno no informó si introdujo mejoras en el sistema. No es una manera de decir: desde la Defensoría del Pueblo de la Ciudad preguntaron formalmente al Ministerio de Educación “si se han subsanado las deficiencias detectadas en el sistema de tramitación de vacantes para el ciclo lectivo 2014, entre ellas, las referidas a las prioridades de acceso a las vacantes establecidas en el Reglamento Escolar”. Hasta ahora no hubo respuesta.
En el programa Primera Plana por Radio Splendid, el ministro de Educación Esteban Bullrich dijo que la inscripción on line falló en su debut porque ”tomamos una precisión equivocada de los datos. Pensamos que la gente nos iba a mentir básicamente. Y lo que generó es que alguien que había presentado todo los datos y eran válidos les sacó la matrícula a otros que también tenía bien los datos. Y 400 chicos quedaron sin vacantes. Pedí disculpas. Estuvimos mal en el diseño y ya lo corregimos. Pero a pesar de eso, la gente ganó más tiempo, y creció la matrícula en jardín”.
La única certeza es que la preinscripción tendrá lugar del 6 al 17 de octubre y podrá hacerse por internet o llamando al 147 y que el período de entrevistas y validación de la documentación será entre el 14 y el 31 de octubre. El listado con los resultados definitivos de las inscripciones se publicará el 24 de noviembre. Según pudo averiguar Diario Z, desde el inicio habrá personal contratado en las escuelas para ingresar los datos de quienes no tienen acceso a la web. El reclutamiento de los llamados “facilitadores” se realiza a través de un correo electrónico que reza textualmente: “¿Algún interesado/a en trabajo temporario en el GCBA? Sería para la parte de la inscripción online en las escuelas. Por tres meses arrancando en septiembre. 7 lucas en mano de 10 a 17 hs aprox. CV a XXXXXXXXX Necesitamos mucha gente, preguntar a sus conocidos”.
Se va la segunda
La inscripción 2014 tuvo dificultades en el arranque debido al colapso del sistema informático, escasa preparación de los “facilitadores” en las escuelas, quejas por la asignación de vacantes que no respondían a lo solicitado, denuncias por la pérdida de información y mucha, mucha improvisación. Los gremios docentes acusan al gobierno de Mauricio Macri de querer centralizar la asignación de vacantes para cerrar cursos. Dicen que la improvisación y la incertidumbre favorecieron el traspaso de alumnos a escuelas privadas. Desde el gobierno respondieron que, aunque eran necesarios ajustes, el resultado sería un sistema de inscripción más transparente y eficiente.
Gustavo Lesbegueris, responsable del área educativa de la Defensoría porteña, sostiene que “el sistema falló por falta de información”. El organismo había advertido al Ministerio de los “graves errores de diseño” que encontraron en el programa. “Queremos verificar que se hayan corregido las deficiencias y se respete lo prescripto en el Reglamento Escolar”, apuntan.
María Inés, supervisora con años de experiencia, participó recientemente de reuniones donde se presentó el programa remozado. “No es que hayan introducido muchos cambios, lo que vi es que piden más datos. Dicen que para afinar la asignación de vacantes, pero pide que ingreses cinco escuelas alternativas y no da una respuesta inmediata. Tampoco genera lista de espera. Y creo que el principal problema es la incertidumbre que produce.” Además, opina, el sistema on line es “frío e impersonal. Los directivos y maestros conocen un montón de datos de las familias, cómo viven, los hermanos, datos que no entran en un formulario”.
El sueño de la vacante
En lo que coincidieron todos los sectores –en definitiva los números mandan– es que con la Inscripción On Line quedó transparentada la falta de vacantes que adolece la Ciudad desde hace años. En febrero, el Ministerio de Educación reconoció que 11.916 chicos se habían quedado sin vacante. 9.691 del nivel inicial; 1.012 del nivel primario y 1.213 del nivel medio.
Para aliviar esa situación, este año el Ministerio de Educación inauguró seis escuelas de nivel inicial de 45 días a 5 años y en otros establecimientos construyó aulas para chicos de 3 años. Según un relevamiento realizado por la secretaría gremial del sindicato docente UTE, estas obras posibilitaron que a partir de mayo y junio 1.424 chicos encontraran finalmente su banco en la escuela pública.
En cuanto al ciclo 2015, las autoridades dicen que abrirán dos escuelas modulares –las llamadas “containers”– en la zona sur, que sumarán 560 vacantes más.
Como se ve, todavía no hay lugar para todos. Pero para los más chiquitos, Mauricio tiene una alternativa: los Centros de Primera Infancia (CPI) que tanto lo entusiasman. Constituyen un programa de asistencia social paralelo al sistema educativo financiado por el Estado pero gestionado por asociaciones civiles variopintas.
El karma de vivir al sur
Los barrios del sur de la Ciudad son los más agobiados por la falta de vacantes.
Un relevamiento realizado por el gremio docente Ademys arrojó que en el Distrito Escolar 21 –conformado por los barrios de Villa Riachuelo y Villa Lugano– faltaron alrededor de 150 vacantes en el nivel primario. Y para el ciclo 2015 prevén que 200 chicos no tendrán vacantes para primer grado.
El problema surge porque en esos barrios hay más lugares en preescolar para alumnos de 5 años que aulas de primer grado. Esta insólita disparidad genera que los chicos estudien en primeros grados superpoblados en las escuelas Nº 6, 13 y 14 del Distrito 21, con más de 32 alumnos por aula. El Ministerio de Educación financia micros que trasladan a los niños a escuelas en otros distritos. Según denuncia Ademys, la Ciudad gastó $ 37.474.576,60 en contratar 180 micros durante 2014, una cifra que hubiera alcanzado para construir cuatro nuevas escuelas.
La falta de vacantes en todos los niveles se repite en los barrios de Pompeya, Villa Soldati y Bajo Flores. Por ejemplo, los 1.270 alumnos de séptimo grado que egresarán este año sólo tienen disponibles tres escuelas medias.
En base a estos números, en agosto pasado, el legislador del Frente de Izquierda, Marcelo Ramal, presentó un proyecto de ley para construir 25 nuevas escuelas en la zona sur: 13 de nivel primario, 7 de nivel inicial y 5 de nivel medio.
En toda la zona sur faltan escuelas secundarias y para adultos. Sólo la mitad de las vacantes son en turno diurno. Las secundarias creadas en las últimas décadas funcionan en el turno vespertino, en edificios escolares donde de día funcionan las primarias. Esto provoca mucha deserción ya que adolescentes de 13 años deben ir a clases de noche, y salir de la escuela a las 23.
Los docentes explican que la construcción de nuevos complejos de viviendas y el crecimiento de la población de los asentamientos en la zona sur reforzaron la demanda de vacantes y que ésta debe ser atendida con más escuelas.
¿La cuadratura del círculo o la necesidad de fijar un plan de obras escolares que atienda las necesidades de la población? La inscripción al ciclo escolar 2015 viene llena de inquietudes.


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