Pese al revuelo que comenzó a generar el Presupuesto Nacional 2013 que ya pasó por la Cámara baja y el próximo martes comenzará a debatirse en el Senado de la Nación, donde se escucharán las exposiciones del viceministro de Economía, Axel Kicillof, y de los secretarios de Hacienda y de Finanzas, Juan Carlos Pezoa y Adrián Cosentino, el posicionamiento de Chubut en el esquema de reparto nacional, es bueno.
Respecto a los mismos montos asignados a la provincia, pero per cápita, Chubut aparece ubicada en séptimo lugar de privilegio en el esquema de las 24 provincias argentinas, con un monto estimado en 11 mil pesos per cápita según el Presupuesto previsto por la Nación para 2013. (Ver Gráfico 2)
Avanzado
La iniciativa, que ya cuenta con el aval de la Cámara baja, comenzará a ser debatida en comisión desde las 10, aunque todavía sin salón de reunión confirmado. Sin embargo, las voces de algunas provincias ya se han hecho oír respecto a la distribución que se contempla para el próximo año.
Algunos diputados reclamaron que “Se nos ha propuesto votar a libro cerrado un texto legal enviado por el Poder Ejecutivo cuyas proyecciones económicas fundamentales, como el crecimiento del producto (4,4 %), el promedio de aumento de salarios (13 %), el recorte de subsidios (11 %) y el cálculo de la inflación (10,8 %), no guardan relación con la realidad”.
Pese a la aprobación final en Diputados, varios legisladores reconocieron que a su entender, con la distribución que se plantea, se afianza el “unitarismo fiscal” por fuera de la Coparticipación Federal de Impuestos, que se ha reducido. De allí los principales reclamos que van surgiendo por más transferencias a las Provincias para hacer frente a las deudas y los déficits provinciales, ya que todas recibirán menos ingresos y deberán afrontar más gastos.
“En ayuda de nuestras economías regionales hubiéramos deseado que este Presupuesto Nacional contenga medidas relacionadas con los reintegros a la exportación, algunas bajas en las retenciones, devoluciones de IVA y medidas arancelarias que mejoren el tipo de cambio, para recuperar la rentabilidad de nuestras producciones locales”, reclamó por ejemplo el diputado por Chaco, Hugo Maldonado.
Y los diputados?
En Chubut, voces de diferentes sectores, pero sobre todo enroladas en el Modelo Chubut ahora convertida definitivamente en “oposición”, destacaron el empobrecido rol de los legisladores nacionales en la defensa de las asignaciones para la Provincia, ya que como la gran mayoría de los estados provinciales, Chubut no apareció con asignación explícita de partidas para obras. Sin embargo más allá de las precisiones territoriales, la Administración Central prevé financiar a las provincias por un total de casi $19.000 millones, de allí que resulte importante identificar a posteriori la distribución del gasto por sectores y programas, y corroborar efectivamente que de todo eso se implementará en Chubut y en qué medida, lo que se tornará en un medidor efectivo de la gestión de Martín Buzzi.
De hecho, los analistas marcan que las provincias con más ingresos per cápita como Chubut, serán más beneficiadas que las más necesitadas por mayor cantidad de habitantes.
El mapa del Interior
Un completo informe preliminar de CIPPEC donde se analiza en profundidad la propuesta del Gobierno Nacional permite definir varias cuestiones importantes al momento de analizar lo que le competerá a cada estado provincial. En rasgos generales se concluye que el Gobierno sigue priorizando al gasto social (alcanzará casi el 63 %). Paradójicamente, los programas emblemáticos de protección social solo crecerán 7 % anual, menos que la inflación esperada (por el sector privado).
Para el año entrante se espera, también, una disminución nominal y real de subsidios a sectores como energía y transporte. Con respecto al presupuesto por ubicación geográfica, llama la atención que provincias de alto ingreso per cápita como las del sur (Santa Cruz, La Pampa, Tierra del Fuego y Chubut) se vean relativamente más favorecidas en la distribución que las del norte (como Misiones, Corrientes, Salta y Chaco), que tienen altos índices de pobreza y necesidades básicas insatisfechas. Lo peor es que esta información no será contrastable con la ejecución porque el gobierno nacional ya no pública los datos necesarios para comprobar la asignación efectiva a las provincias.
Fallas legislativas
Según estimaciones de CIPPEC, el resultado fiscal de 2012 y 2013 será peor que los proyectados en el proyecto de Ley de Presupuesto, lo cual pone de manifiesto el debilitado rol de un Poder Legislativo que no logra restringir el nivel de gasto total ni de deuda. De hecho, es el propio Poder Legislativo el que aprobó y probablemente vuelva a aprobar el incumplimiento de la Ley de Responsabilidad Fiscal y exima una vez más al gobierno nacional de la obligación de constituir el fondo anticíclico. De esta manera, permite que la política fiscal se torne procíclica e inflacionaria. Y que ya no se esté cumpliendo la política de desendeudamiento que se venía implementando con éxito.
El gasto
El análisis del gasto público presupuestado permite identificar las prioridades y compromisos del Gobierno nacional para 2013. Una primera aproximación al presupuesto de gastos permite ver la importancia que se da al gasto social. Al analizar el gasto por función, se observa que el gasto social aumentará un 20 % respecto del ejecutado en 2012, y alcanzará los $ 395.607,3 millones, lo que representa el 63 % del gasto total. El gasto público asignado a las funciones restantes aumenta en menor proporción, a excepción del aumento del 23 % en los intereses de deuda. Así, se ve un crecimiento del 13 % en los gastos en administración gubernamental y en defensa y seguridad, y sólo el 2,5 % en servicios económicos. El gasto total presupuestado en 2013 es un 16,3 % más alto que el de 2012 (siempre en términos nominales).
El proyecto muestra que por cada peso que gastará el gobierno, 45 centavos serán destinados a Seguridad Social, lo que incluye las erogaciones de ANSES (jubilaciones y pensiones, asignaciones familiares, Asignación Universal por Hijo -AUH-) y las cajas previsionales (de las Fuerzas Armadas y de la Policía Federal, entre otros). El segundo gasto en importancia corresponde al pago de intereses de la deuda pública, que se lleva 9 centavos. Además, por cada peso presupuestado se asignan 8 centavos al sector de educación y cultura, 8 a transporte y comunicaciones y 8 a energía, agricultura y ecología. La administración del Gobierno y la defensa y seguridad prevén gastar 6 centavos cada una. El resto de los sectores recibirá una porción de los 11 centavos restantes. (Ver grafico moneda)
Gasto por programa
El gasto puede mirarse también con mayor detalle: es posible analizarlo desde los programas más emblemáticos de la política social del Gobierno, que incluyen AUH y Asignación por embarazo, Conectar+Igualdad, Atención de la madre y el niño, Seguridad alimentaria, Argentina trabaja, Acciones de empleo y Capacitación laboral, llevados a cabo por el Ministerio de Trabajo, y Acciones de compensación en educación, implementado por el Ministerio de Educación. En esta categoría se incluye también al programa de Fútbol para Todos que, aunque no sea estrictamente una política social, en el discurso del Gobierno figura como uno de los programas que generan inclusión social.
Sin tener en cuenta el programa de Fútbol para Todos y al sumar los montos destinados a otros programas sociales de valores menores como “Familias por la Inclusión Social”, “Manos a la obra” y los seguros de desempleo entregados por la ANSES, se alcanzaría un total de $ 28.961,2 millones, lo que representa el 4,6 % del presupuesto y el 1,1 % del PIB proyectado para 2013. A pesar de la importancia que tienen estas iniciativas, el presupuesto que les sería asignado es solo un 7 % nominal más alto que lo que se prevé ejecutar en 2012. Si se tienen en cuenta la inflación esperada y las elecciones, es probable que estos programas crezcan en 2013 más que lo estipulado.
Caen los subsidios
Frente a un escenario fiscal ajustado, la necesidad de frenar este rubro del gasto en 2012 llevó al gobierno a dejar “planchados” los subsidios. Es decir, mantenerlos en valores nominales similares a los del año anterior, a pesar de la inflación.
Si el Gobierno recorta los subsidios, habrá que aumentar las tarifas, ajustar la eficiencia de los subsidios, reducir costos o atrasar inversiones. La suerte puede venir de la mano de una caída en el precio internacional, pero esto no parece probable.
Gasto por objeto
Una forma más global de analizar el gasto público es mediante la clasificación por objeto. Esto permite observar el monto que se destinará a remuneraciones de la Administración Nacional (incluidos los salarios de todos los funcionarios nacionales, así como de los sectores de defensa y seguridad federal) a bienes y servicios, a transferencias a personas, a privados y al sector público (otros entes nacionales, provincias, municipios), a inversión pública y a intereses de deuda.
CIPPEC relevó las variaciones del gasto entre 2007 y 2012: de los datos analizados se desprende que algunas estimaciones de aumento de gasto previstas en el Proyecto de Presupuesto 2013 son poco realistas. En especial, el aumento de 8 % en el rubro de transferencias corrientes, cuyo incremento interanual promedio fue de 35 % entre 2007 y 2011; este rubro incluye gastos de gran importancia como las transferencias a unidades familiares en forma de planes sociales, a empresas privadas en forma de subsidios, a empresas públicas para financiar gastos corrientes, a universidades nacionales, y transferencias no automáticas a gobiernos provinciales y municipales. No obstante, teniendo en cuenta la presión inflacionaria y las elecciones del año entrante, podemos prever una variación del total de transferencias corrientes más cercana al 27 % para 2013.
Otro de los ítems que parece estar subestimado es el de las remuneraciones de la Administración Nacional: un 12 % de variación respecto a 2012 resulta un aumento nominal bajo, e incluso una disminución en términos reales. Entre 2007 y 2011, la variación interanual promedio para este rubro fue de 33 %.
Para el caso de las prestaciones de la seguridad social, si bien el aumento es mayor, también es posible que el nivel de gasto esté subestimado. Una variación de 22 % respecto a 2012 resulta baja si se la compara con la variación de este rubro en el quinquenio anterior, que en promedio fue de 36 %.
Con la certeza de que en un año de crecimiento y elecciones el presupuesto será ampliado durante su etapa de ejecución , CIPPEC realizó una estimación para obtener niveles más realistas de variación nominal. De este cálculo se desprende que el monto total del presupuesto 2013 se ampliaría un 12 % a lo largo del año, lo que llevaría a que el nivel total de gasto ascienda en 2013 a $694.697 millones. En un año de elecciones legislativas, la pregunta relevante es ¿qué cuidará más el gobierno: el resultado fiscal o el resultado electoral?
De donde saldrá la plata
Según el proyecto de ley, los ingresos totales de la Administración Nacional serán de $629.216,7 millones, lo que implica un crecimiento de alrededor de 24 % respecto de los recursos totales presupuestados para el ejercicio 2012. Esta variación se acerca mucho a la tasa a la que efectivamente creció la recaudación total durante los últimos años, que aumentó 26 % en promedio.
El financiamiento
Según el proyecto de ley, las cuentas del Estado serán superavitarias en 2013. La Administración nacional tendrá un superávit financiero de $587,5 millones. En cuanto a las fuentes y aplicaciones financieras previstas, los anticipos que la Administración Nacional recibirá del Banco Central (BCRA) totalizan $104.028 millones, es decir, el 40% del total de financiamiento previsto. Esto implica que el BCRA girará fondos al Tesoro nacional, entregando reservas a cambio de letras intransferibles en dólares estadounidenses, a una tasa relativamente baja. Otros puntos salientes son que la Administración Central prevé financiar a las provincias por un total de casi $19.000 millones, que el saldo con el Banco Nación estará balanceado, el endeudamiento neto en títulos públicos será mayor a $45.000 millones y que el endeudamiento neto externo llegará a los $15.000 millones. Y entre otras previsiones se establece que se tomará deuda del Banco Nacional de Desarrollo de Brasil y también de la República Bolivariana de Venezuela.



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