La CONEA dio de baja al Centro de Aplicaciones Bionucleares del programa de medicina nuclear, al que accedió sobre fines de 2015, luego de años de dar pruebas de su idoneidad a la hora de tratar enfermedades oncológicas de la región. El recorte presupuestario fue confirmado a El Patagónico por el director médico de la institución, Jorge Brugna, y ya mereció una dura respuesta y pedido de rectificación por parte del senador Alfredo Luenzo.