Chiyo confirmó que Coqui no viene y reapareció con ínfulas de estadista

Chiyo confirmó que Coqui no viene y reapareció con ínfulas de estadista

Tras más de un mes de ostracismo, el gobernador interino saboreó una bocanada de oxígeno al confirmar que Capitanich seguirá en Buenos Aires. Molesto con este medio, incluso cuestionó que se lo llame por su apodo.

Después de un mes de ostracismo, el vicegobernador a cargo del Ejecutivo, Juan Carlos Bacileff Ivanoff, saboreó una bocanada de oxígeno al enterarse en Buenos Aires de que el jefe de Gabinete de la Nación, Jorge Capitanich, suspendió su retorno al Gobierno provincial por decisión presidencial. Y envalentonado, retomó la iniciativa en el plano mediático con una conferencia de prensa en la que cargó contra este diario con la cantinela de que se busca alterar el clima de tranquilidad institucional que desde su punto de vista disfrutan los chaqueños.

La reaparición de Chiyo, quien además confesó que se molesta cuando es tratado cotidianamente por su nombre de pila, se produjo horas después del acto encabezado por la Presidenta en la Casa Rosada, donde se lo pudo ver con rostro circunspecto a la espera del diálogo que más tarde mantendría con Capitanich, su enemigo íntimo en la enmarañada interna del PJ provincial.

Hacía tiempo que Coqui y su segundo al mando no hablaban, por lo que el tono cordial con que recibió a Chiyo se tradujo en el principal argumento del gobernador suplente para desmentir que haya habido una intención del jefe de Gabinete de desplazarlo del centro de la escena política chaqueña.

«Dicen que cuando vuelva Capitanich va a aplastar a fulano y a su hijo, pero si me tengo que poner a contestar esas locuras… Todo por supuestas deudas de pautas en las que no tengo nada que ver», se quejó en la rueda de prensa, en clara alusión a las publicaciones de LA VOZ DEL CHACO, uno de los pocos medios independientes que desnudó el abismo que separa al jefe de Gabinete de su reemplazante en el gobierno provincial.

Aunque Bacileff se llene la boca diciendo lo contrario, la historia reciente lo desmiente. Fue él mismo quien tejió una trampa política para que Capitanich se viera obligado a bajar al territorio electoral con una convocatoria anticipada a las elecciones PASO. En medio de esa estratagema que enrareció como nunca el clima interno del peronismo, lanzó un ataque inédito contra la figura del jefe de Gabinete al definirlo como un «violento que rompe celulares y hasta golpea a sus funcionarios».

Las tropelías de Chiyo en el poder, comparables a las de un elefante en la cristalería, incluyeron el intento de liquidación del avión oficial de la provincia, la remoción de funcionarios que se atrevieron a dialogar directamente con Capitanich en la etapa más caliente de la pelea interna y la interrupción de las políticas dialoguistas que el gobernador titular estableció con los sectores sindicales y sociales.

Por eso ayer Bacileff llamó a risa cuando dijo haberse sometido «siempre» a la autoridad política del presidente del justicialismo chaqueño y se rasgó las vestiduras al asegurar que  «nunca hice nada para perjudicar a mi partido». Los peronistas que lo escucharon en vivo tuvieron que disimular la vergüenza ajena, pero los que oyeron sus argumentaciones por radio se pusieron en contacto con este matutino para advertir una vez más su desazón ante la ausencia de Coqui porque «este tipo nos lleva al precipicio».

Al menos una decena de referentes de la primera línea del PJ consultados por este diario admitieron que el rol de Bacileff al frente del gobierno provincial representó un retroceso irremontable para el partido gobernante en función de un estilo que reemplazó el consenso con represión. «Chiyo entiende el poder como un instrumento para beneficiarse él y su familia, y todo lo que hizo fue para conseguir cosas personales», admitió ayer una ex legisladora tras quejarse amargamente por «la hipocresía» del clan búlgaro.

Es que el mandatario suplente volvió a moverse como la cabeza de una dinastía feudal al pedir «respeto por la familia», después de lo cual exigió consideración para «mi hijo que es presidente de la Cámara de Diputados y un chico honorable».

Aseguró que la línea periodística de LA VOZ es comparable a la del Grupo Clarín al tratar las repercusiones del caso Nisman, una analogía equivocada por cuando este diario no sólo critica su desempeño como mandatario suplente de la provincia, sino también la politización de la muerte del fiscal como instrumento político para desgastar al gobierno nacional.

Para que entienda Bacileff: a él se lo critica por ejercer el Gobierno con autoritarismo y deslealtad hacia quienes trabajaron para que llegara dos veces a la Vicegobernación con un cúmulo de efectos nocivos en la marcha institucional de la provincia. Entre ellos, el desconcierto de una sociedad que soporta a un mandatario al que no eligió. Nada más y nada menos que eso.

Este diario refleja una faceta predominante de la visión colectiva de los chaqueños, embargados por la incertidumbre alimentada por un gobernador provisorio que alzó la mano contra su compañero de fórmula en un intento desestabilizador que hasta incluyó revelaciones sobre la vida íntima de Capitanich. Parece que no recuerda haber acusado a Coqui de utilizar el avión oficial para visitar a una novia en Buenos Aires, una afirmación jamás demostrada que abrió una brecha para que la oposición iniciara -si hubiera querido hacerlo- una causa judicial por uno de los delitos que hoy tienes contra las cuerdas al vicepresidente Amado Boudou: el peculado de uso.

Ahora se queja amargamente Bacileff de «comerse» –es el término coloquial que empleó en la conferencia de prensa- lo que considera «tapas agraviantes» de este diario. Lamentablemente para él, los titulares y los informes de este diario sólo reflejaron el zigzagueo político de un mandatario provisorio caracterizado por una conducta espástica, que actúa movido por imperio de sus tripas y según el ánimo con que se levanta cada mañana.

La planificación no forma parte de la rutina de Bacileff y así como en las últimas 48 horas se calmó con el trato respetuoso que recibió de un clemente jefe de Gabinete impedido de volver al poder chaqueño por pedido presidencial, mañana podría estallar con quién sabe qué medida ante algún hecho de la realidad que considere inconveniente para sus apetencias políticas.

El tono mesurado que se le escuchó en las últimas horas tiene que ver con la tranquilidad que le provoca la certeza de que en el corto plazo el gobernador titular no volverá al Ejecutivo provincial. Eso representa más tiempo en el poder para él y la oportunidad de continuar con los artilugios para presionar a las estructuras del PJ a fin de que incluyan a su heredero en el proyecto político para la sucesión 2015.

Enojado con este diario por desenmascarar cada día sus verdaderas intenciones, Bacileff volvió a mostrar la hilacha con un reclamo a los periodistas de que no lo llaman todos los días por el nombre de pila porque, claro, él es el gobernador de la provincia. Se dijo «cristinista» después de haber coqueteado con Sergio Massa y se declaró un soldado de la causa coquista porque será el jefe de Gabinete quien conduzca la campaña del peronismo para retener el poder en las elecciones de este año.

Y es verdad. Tendrá que ser Capitanich en persona, con el candidato que el propio jefe de Gabinete bendiga, porque sólo la figura del líder montenegrino puede rescatar al Frente Chaco Merece Más del fango político al que fue conducido por el clan Bacileff, a la postre, el mejor aliado externo de la candidata a gobernadora radical que mejor capitalizó los desatinos de un vicegobernador implantado en el poder por obra y gracia de la casualidad.

El día despues

Salio de la cueva. Luego de un largo ostracismo Chiyo viajó a Buenos Aires en aquel avión que supo querer vender para hacer parte de una ruta y de allá volvió con la moral alta. Por ahora seguirá a cargo del Gobierno. Los mozos volvieron a darle el café y los funcionarios que ya no le prestaban atención volvieron a reportar sin terminar de entender tantas idas y vueltas que muestra el Gobierno del Chaco. Protestó contra LA VOZ DEL CHACO, quizás porque es el único medio que saca los trapitos al sol. Lo de Lotería merece una explicación, la provincia se está convirtiendo en un gran garito donde se va la plata de los que más necesitan, la plata de los planes sociales, la plata de los pobres. Un negocio para pocos.

Chiyo parece ignorar una de las reglas áureas de la política y los políticos en su relación con la Justicia y con los medios a los que habitualmente destratan desde el olimpo de sus cargos creyendo que el poder que no es como debe concebirse el ejercicio temporal de un gobierno es eterno.

Luego de arrepienten cuando vuelven al llano y los medios siguen en el lugar donde estaban, y muchos veces no olvidan por una simple y elemental razón que hace a la esencia de lo que es y significa el cuarto poder.

Los que bien no actúan con la prensa, quizás porque no sea complaciente, quizás porque informe lo que no quieran que informe creen que es fácil luego volver tranquilamente a sus casas,

Algunos deberán justificar su enriquecimiento si lo tuvieron en un sistema en el cual la prueba se revierte. Es uno de los pocos casos, y de hecho seguirán, mas allá que los incomode bajo la atenta lupa de esos periodistas que se sintieron ninguneados, maltratados, o fueron objeto de desaires por parte de los que no saben que no es tan difícil el subirse a un tigre como el bajarse de el.

Chiyo se fue de boca más de una vez. Hay cosas que no se dicen. Menos se hacen. El tiempo que es el mejor aliado de la razón tendrá las respuestas.

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