Más chicos en colegios privados

Más chicos en colegios privados
El fenómeno del crecimiento de la educación privada se ha instalado en La Pampa. En los últimos años, comparando el período entre el ciclo 2009 y el 2012 -últimos números disponibles- los establecimientos privados aumentaron la matrícula el 17 por ciento, mientras que en los públicos cayó el 2 por ciento.
Los números del Area de Estadística, Investigación y Evaluación para el Planeamiento y la Gestión Educativa del Ministerio de Cultura y Educación de la provincia indican que en 2009 había 85.556 alumnos en todos los niveles -inicial, primaria, secundario, superior no universitario y educación no formal- de los cuales 74.440 iban a establecimientos oficiales y 13.796 a privados. Tres años después la matrícula total era de 88.678 alumnos, de los cuáles 72.987 iban a escuelas y colegios públicos y 15.691 lo hacían en privados.

Este incremento también se observa en la participación sobre el total de la matrícula. Hace una década, en 2001, los alumnos que iban a establecimientos privados representaban el 12,4 por ciento del total provincial. En 2009 la matricula escolar privada había llegado al 16,12 por ciento y en 2012 ya era del 17,69 por ciento.

Explicaciones.

¿Por qué los padres y madres eligen la educación privada para sus hijos? Hay desde respuestas educativas hasta sociales y culturales. Desde el gremio de los docentes estatales, Utelpa, dieron algunas explicaciones. Por un lado, las ofertas de las instituciones privadas definen el criterio de los alumnos que ingresan, por lo que hay un espíritu de selectividad entre los estudiantes. Otra cuestión fue en su momento las escuelas derivadoras de la Ley Federal, lo que hizo que muchos padres trataran de evitar la fragmentación y rupturas en la continuidad de la trayectoria escolar de sus hijos y hacer la elección por una institución que les permitiera hacer el ciclo inicial, primario y secundario en un solo establecimiento.

Por otra parte, las escuelas y colegios privados al estar subsidiados permiten llevar adelante una mayor oferta educativa, como por ejemplo tener jornada extendida o cursos extracurriculares como inglés, que no se encontraban en las públicas. Otro argumento tentador fue que ante la inestabilidad de las escuelas públicas los privados le dan mayor certeza. Un ejemplo es el personal docente. En los colegios no públicos es seleccionado por la institución. La planta es más estable y los "faltazos" docentes no son tantos.

También hay cuestiones de políticas educativas. En los años noventa, analiza la dirigencia docente, hubo una intención bien definida de favorecer a los establecimientos privados. Esto se pudo observar en los jardines maternales cuyos alumnos tenían garantizado un cupo en primer grado de determinadas escuelas del centro santarroseño.

Además hubo una proliferación de institutos de formación docente, que incorporaron en la última década otros niveles educativos como el ciclo secundario, otros aumentaron el número de cursos o de alumnos por aula, impulsando la matrícula global.

En otras provincias.

En 2003, a nivel nacional, el 25 por ciento de los alumnos en educación común asistían a establecimientos privados. En 2010 treparon al 28,3 por ciento, lo que significa un aumento del 13 por ciento para el sector privado -en los sectores inicial y primario es bastante más alto, lo que marca una perspectiva creciente-. En el conurbano bonaerense se pasó de 32,9 por ciento a 39,2 por ciento, un aumento del 19 por ciento. En el "ranking" del avance privado uno de los primeros puestos lo tiene La Pampa.

Un fenómeno parecido a nuestra provincia se ha dado, por ejemplo, en la Ciudad de Buenos Aires. Al comparar los relevamientos anuales del gobierno porteño entre 2007 y 2010 -último disponible-, se observa el descenso en la matrícula pública y el crecimiento de la privada. Se trata de un proceso acentuado durante el gobierno de Mauricio Macri, pero que viene de gestiones anteriores.

Un reciente documento del gobierno porteño analizó la población porteña asistente a establecimientos públicos y privados, informando que en 2003 el 62 por ciento asistía al sector público y el 38 por ciento al privado, creciendo éste hasta el 40,1 por ciento en 2007 y al 44,2 por ciento en 2010. Desde la asunción de Macri el sector privado creció más del 10 por ciento a costa del público.

El sostenimiento del sector privado con millonarios fondos del Estado no es una política exclusiva de la Ciudad de Buenos Aires. En todo el país, los subsidios crecieron de 1.500 millones de pesos en 2003 a casi 9.000 millones de pesos en 2010. En Santa Fe, el 30 por ciento de la matrícula está en las privadas. El porcentaje del gasto educativo destinado al sector privado se mantuvo allí en un 20 por ciento.

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