En las ultimas semanas, se intensificaron las gestiones de los intendentes “vecinalistas” que adhieren a los gobiernos nacional y provincial para encontrar una hendija en la ley electoral bonaerense que les permita ir “colgados” de Scioli y Cristina en octubre, sin pasar por la interna del FpV. Si esto llegara a ocurrir, la denominada “reforma política” quedaría completamente desvirtuada.
Otro de los casos es San Martín, donde es intendente Ricardo Ivoskus. De origen radical, hace varios años Ivoskus se estampó el sello vecinalista en este distrito del Conurbano.
En el interior bonaerense hay más ejemplos. Blas Altieri (Pinamar), va por un nuevo mandato y cuenta con el apoyo de Scioli. Algo similar ocurre en Coronel Suárez, donde gobierna desde hace varios períodos Ricardo Móccero. Otros vecinalistas son Marcelo Skansi (Carmen de Areco) y Hugo Stark (Punta Alta). Y habría contactos para sumar a ese armado a Osvaldo Cáffaro, con las dificultades que comentamos.
Otros caso es el de Tres Arroyos, donde lidera Carlos Sánchez, que en las últimas citas electorales prefirió mantener la independencia de su movimiento vecinal.
La manzana rodeada
En medio de la polémica por las colectoras, el sciolismo dejó trascender que ese mecanismo estaba vedado por la ley de internas provincial. Pero cuando la Casa Rosada terminó imponiendo la idea, corporizada con la candidatura a gobernador de Martín Sabbatella, esa certeza fue ingresando en un cono de dudas.
Fue así que se reflotó la idea de habilitar ese herramienta para los vecinalistas, con la premisa de que puedan contribuir a la cosecha de Scioli.
Sin embargo, los intendentes siguen navegando en aguas marcadas por la incertidumbre. En las próximas horas habría un encuentro en el que decidirían ir con un planteo ante la Gobernación para que defina si podrán o no ir enganchados a la boleta del FpV.
Pero además, algunos de ellos tendrían resuelto ir con un pedido adicional. Concretamente, reglas de juego "claras", según dijeron. "Pediremos respeto, que no vengan los funcionarios nacionales y provinciales a desembarcar en apoyo al candidato peronista", advirtieron.
Cáffaro y el peligro de una interna “abierta” con dos candidatos
La jugada es difícil, y en ella se juegan la reelección una decena de intendentes, entre los que está Cáffaro.
Si no aparece un resquicio legal para las colectoras vecinalistas de Scioli y Crístina, a Cáffaro le quedarán dos caminos: ir solo al cuarto oscuro en octubre con su agrupación “Nuevo Zárate”, o lograr que Martin Sabatella lo incluya en su armado, para lo que debería participar en una interna local en agosto con el “Nuevo Encuentro Zárate”, formado por el partido sabatellista EDE, el Partido Comunista y el SI (Solidaridad e Igualdad) que en Zárate tiene como referente al jefe de la DPU Claudio Henricot, quien mantiene en funciones a dos agentes civiles procesados por Homicidio Agravado.
Conociendo el perfil de un político como Cáffaro, que rehuye las elecciones internas –de hecho no se presentó a la pequeña interna del socialismo local en el 2009, cuando ya era intendente y antes de ser expulsado-, difícilmente “Nuevo Zárate” se anime a competir en una interna abierta, aun con el pequeño sector “Nuevo Encuentro Zárate”, ya que Cáffaro teme que una gran masa de independientes que lo votaron en el 2007 concurra a esa interna a votarle en contra en agosto (*) , al sentirse defraudados por un gobierno corrupto, burocrático y carente de políticas sociales y culturales para los sectores mas desprotegidos de nuestra ciudad.
(*) El reciente antecedente zarateño no lo ayuda: en el año 2003 se realizo la unica interna abierta similar a las que se realizaran en agosto.
Allí el ex Intendente Morano perdió su chance a una segunda reeleccion al perder las internas con Bernues, gracias a la concurrencia de muchos independientes disconformes con la gestion Morano. Bernues terminó ganando las elecciones generales.








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