Una diversidad de legisladores, dirigentes políticos y sociales de Argentina y de América Latina conmemoró ayer el avance que significó la sanción de la ley para las libertades civiles en el país.
También estuvieron los diputados de Brasil y de Uruguay, Jean Wyllis y Sebastián Sabini, respectivamente, que son autores de iniciativas similares en los parlamentos de esos países. Entre el público presente se encontraban Daniel Filmus, Aníbal Ibarra y Martín Sabatella, entre otros.
Durante el mismo se hizo entrega de reconocimientos para quienes hicieron posible que la sanción de esta norma fuera una realidad.
Durante el acto, fue recordada en varias ocasiones la iniciativa de la gobernadora Ríos de autorizar por decreto, en diciembre de 2009, el primer matrimonio civil entre personas del mismo sexo en la Argentina y en América Latina, tomando como antecedente un fallo de la jueza del Tribunal en lo Contencioso Administrativo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Gabriela Seijas.
El moderador del evento fue el periodista Víctor Hugo Morales, quien abrió el acto señalando que “parece mentira que haya pasado un año de ese momento en que sentimos que entrábamos a una sociedad donde podíamos ser más libres”.
Al referirse a los que hicieron viable esta celebración, señaló que “sin esa gente que se animó a correr el límite de lo posible no se hubiera llegado” a sentir la felicidad de hacer que mucha gente pueda sentirse equiparada en sus derechos.
Los distintos oradores hicieron referencia a los difíciles momentos que tuvieron que soportar para hacer posible esta ley, desde la declaración de “una guerra santa”, propiciada por la máxima autoridad de la Iglesia, hasta la negativa de algunos gobernantes a cumplir con una disposición judicial; desde el oportunismo de muchos dirigentes políticos hasta las advertencias apocalípticas sobre el matrimonio igualitario. Un año después “nadie se pudo sentir agredido o dañado por la universalización de un derecho” y mucha gente puede sentirse feliz de estar amparada por él.
Ríos fue la última oradora del acto y el moderador aludió al presentarla al “coraje” y a la significación del progreso logrado, que fue acompañado por fervorosos aplausos.
Al hacer uso de la palabra, la gobernadora señaló que “sólo estuve una parte del camino” recorrido para concretar este paso adelante.
Agregó que más que valentía, fue cumplir con la justicia, “que se realizó en Tierra del Fuego porque se negaron a hacerlo en Buenos Aires, ante la existencia de una sentencia judicial firme”.
Desde el 15 de julio de 2010, Argentina permite el matrimonio entre personas del mismo sexo por Ley, convirtiéndose en el primero de América Latina en reconocer este derecho y el décimo a nivel mundial en legalizar este tipo de unión.
Declaraciones al canal de TV CN23
Posteriormente, en declaraciones televisivas, la mandataria recordó que “el día que se sancionó la ley, hace un año, casualmente estaba en Buenos Aires porque tenía que operar a mi hija” y pidió entrar y pudo presenciar la sesión.
“Es la conmemoración de un año de haber alcanzado un logro. De una lucha que reflejó dolores de nuestros prójimos, de tristeza, discriminación de nuestro prójimo y en realidad, tiene que ser un año que nos permita pensar que se puede trabajar en la igualdad de derechos para todas la personas”.
Ríos dijo celebrar “la existencia de esas organizaciones de la sociedad civil que con esa terquedad que supone una discriminación sostenida” y agradeció “haberme permitido escuchar a García Lorca leído por Pepe Cibrián. Yo creo que esa imagen que pudimos ver todos, el año pasado, de Pepe expresando con ese sentimiento esos versos conmovió, y dieron vuelta seguramente muchas opiniones”.
“Como mujeres sabemos lo que siente quien se siente discriminado. También les decía hoy que lo mío no fue un acto de coraje, lo mío fue un acto de ejercicio de derecho de otro. En realidad lo que había sucedido antes había sido arbitrario”, remarcó Ríos.
En ese sentido, la gobernadora remarcó que “nadie dice que lo que sucedió antes es arbitrario, entonces me van a investir a mí de un coraje que seguramente no tengo. Lo que yo hice fue dar cumplimiento a una sentencia judicial firme sobre una pareja determinada y en una situación particular”.
“Lo bueno de esto es que un año después no se derrumbó ningún edificio, no se vino el cataclismo mundial, y hay muchas más parejas que evidentemente pueden ejercer derechos en condición de igualdad”, enfatizó la mandataria.





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