Los gremios advierten que retomarán las protestas si no reciben una propuesta que atienda el reclamo salarial. El camionero fue a Trabajo para apurar una solución
Hay un avance importante porque los empresarios prometieron elevar el lunes un contraoferta de aumento, lo que cambia su postura inicial de negarse a discutir salarios, señaló Edgardo Quiroga, secretario gremial de la CGT regional San Lorenzo, que representa a los gremios en conflicto. El dirigente, sin embargo, pidió esperar el resultado de las conversaciones y advirtió que si al terminar el plazo de la conciliación obligatoria no se acuerda el incremento salarial automáticamente damos fin a la paz social y volvemos a los bloqueos.
La reunión de ayer constituyó la primera cita de la mesa de negociación que fue acordada entre el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y Moyano en un intento por destrabar el conflicto. El martes el camionero recibió a los jefes de la CGT San Lorenzo en la sede cegetista y les exigió acatar la conciliación obligatoria y levantar los piquetes a cambio de su apoyo en la discusión con las cerealeras. El compromiso de Moyano se efectivizó ayer con la participación de los dirigentes Omar Viviani (taxis), Juan Carlos Schmit (dragado) y Antonio Caló (UOM), además del diputado y asesor cegetista, Héctor Recalde, en el encuentro con Tomada y la representación empresaria en la sede de la cartera laboral.
Al término de la reunión, el propio Viviani se mostró expectante con la apertura del diálogo entre las partes y subrayó que los empresarios entendieron que hay cuestiones que solucionar. Viviani destacó que los trabajadores en conflicto recibieron todo el respaldo de Moyano, quien mantuvo ayer una charla reservada con Tomada y un grupo de empresarios antes del encuentro oficial entre las partes en conflicto.
Las conversaciones entre los gremios y cerealeras pasaron a un cuarto intermedio hasta el lunes, cuando las empresas ofrecerán su contrapropuesta al reclamo sindical. El conflicto en los puertos del área de Rosario se inició el miércoles 26 de enero cuando los trabajadores tercerizados de las terminales agroexportadoras iniciaron una huelga por tiempo indeterminado con bloqueos en todas las plantas portuarias, situación que mantuvo paralizada durante ocho días la actividad en la zona. Frente a ese cuadro la presidenta Cristina Fernández prometió la mediación nacional en el conflicto y exigió a la dirigencia gremial poner fin a los bloqueos.
El reto presidencial terminó por forzar la reacción de Moyano, que presionó a los gremios de Rosario para levantar las medidas de fuerza.






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