Se hizo famoso desde las tablas. Saltó a la esfera pública después del corralito. Y llegó al Senado de la mano de Julio Cobos y del gobernador de Corrientes, Ricardo Colombi.
–El proyecto Garabí recibió críticas de ambientalistas por las futuras inundaciones y daños irreversibles.
–Se están considerando los efectos indeseados del desarrollo energético, la provincia está encargando un gran estudio y ya ha recibido datos que se van a evaluar. Creo que el impacto ambiental tiene que estar dentro de los cánones internacionales, para que no sea mayor el daño que los beneficios. Sobre todo con respecto a las inundaciones, eso se está tomando en consideración. Pero que quede claro que se están analizando las variables ecológicas del proyecto, que serán decisión del gobierno provincial.
–¿Corrientes podría encarar obras de infraestructura tan importantes con los fuertes problemas fiscales que atraviesa?
–Todas las grandes obras requieren que la provincia cuente con recursos, así que el tema central de este año en el Senado serán las modificaciones a la ley de coparticipación. En primer lugar, poder coparticipar el impuesto al cheque en un cien por ciento. Otro punto serán los aportes del Tesoro nacional, y la nueva conformación del Congreso permitirá dar ese debate.
–Además de las obras, hay una búsqueda por la autonomía política.
–Es que la ley actual nos condena al subdesarrollo, a la pobreza, a la falta de inversiones y a depender de la Nación. Éste será el año de las provincias, se ha demostrado porque no puede haber independencia política si no hay independencia económica. Hoy día la coparticipación primaria es del 24% para los gobiernos provinciales y el 76% para nación: no respeta el 34% que pide la Constitución, por eso la mayoría de las provincias hoy día están desfinanciadas.
–¿Prepara además una modificación a la ley de tenencia de armas de fuego?
–Sí, quisiera una modificación para que esa ley sea efectiva y realmente se avance hacia la prohibición de que los civiles puedan portar armas. Sé que es un gran negocio y se tocarán intereses muy fuertes pero voy a insistir. Tienen que dejar de existir los cowboys, la portación de armas debe estar prohibida definitivamente.
–¿Es esperable que este año haya algún intento de juicio político a Julio Cobos?
–No creo que haya una avanzada de ese tipo. Es lógico que reciba críticas de otros candidatos, oficialistas y opositores, que ven que Cobos les hace sombra. Él verá en su momento si es candidato y si para ello deberá tomar licencia o renunciar.
–Pero dilatar esa decisión ¿no comienza a perjudicarlo?
–Bueno, depende de la habilidad de todos los radicales. Mire, se dice que "donde hay dos radicales hay tres internas", pero lo cierto es que la UCR nunca estuvo tan cerca de volver a ser un partido en gobierno. Yo espero que nos unamos detrás de esta alternativa. Eso dependerá de la habilidad de los radicales y de que lo sepamos acompañar. Espero que el radicalismo esté a la altura de la circunstancia, en vez de abandonarlo como sucedió con otros radicales...
–¿Como con De la Rúa?
–¡Pero Cobos no es De la Rúa! No nos podemos comer el discurso de que "Cobos es De la Rúa" y que los propios radicales lo repitamos. Y, de última, si tengo que defender a De la Rúa lo defiendo, no me da miedo defender a quien fracasó con aquella alianza más allá de todos sus errores políticos.



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