A la caza de votos: la clave está en la Tercera Sección Electoral

A la caza de votos: la clave está en la Tercera Sección Electoral

El mapa que dejaron las PASO en la provincia de Buenos Aires le permitió al oficialismo elaborar el plan con el que apostará a la victoria de Scioli el próximo domingo 25 de octubre.

 Más allá del primer lugar alcanzado en las PASO presidencial de agosto, mejorar el desempeño electoral frente a porcentajes que arrojaron resultados ubicados, según algunos distritos, por debajo de las expectativas, será el gran desafío del oficialismo en la provincia de Buenos Aires, uno de los motores históricos de los triunfos del Frente Para la Victoria (FpV) en comicios nacionales.

En esta línea, la Tercera Sección, que incluye a La Matanza -el municipio más poblado de la provincia- y otros populosos distritos del sur del Conurbano e interior bonaerense, así como la Primera –distritos del Norte y Oeste del Conurbano, además del interior-, presentan a la fuerza gobernante un panorama en principio auspicioso pero con el escollo de un repunte del Frente Renovador a expensas de Cambiemos.

 

La Tercera Sección: superarse para motorizar la victoria

El objetivo general del sciolismo en la Tercera será ampliar los “muy buenos números” alcanzados por el FPV en las PASO. En La Matanza –distrito liderado por el jefe comunal Fernando Espinoza y con Verónica Magario como actual candidata a sucederlo- la fórmula Daniel Scioli-Carlos Zannini logró el 51,6% de los sufragios. Para la llamada “capital nacional del peronismo” proyectan crecer cuatro puntos porcentuales más. “Hay que tener en cuenta que cada punto que se sume en La Matanza representa 7000 votos y tiene alta incidencia en la progresión nacional”, señaló una fuente del sciolismo a Tiempo. Cuatro puntos más completan aproximadamente 28 mil votos. En Lanús, el 38% alcanzado lo ubica, junto a otros municipios como Lobos, Magdalena y Brandsen, en el grupo de distritos que no llegaron al 40 por ciento. Por ello la mira está puesta en mejorar entre “ocho y diez puntos porcentuales” el desempeño allí, lo que implicaría alrededor de 22 mil votos adicionales.

Otro fenómeno detectado por las huestes sciolistas en algunos distritos de la zona rural fue “un notorio corte de boleta de la categoría presidente respecto a la de intendente”. En Avellaneda sí se llegó al 40%, y allí se pretende crecer unos siete puntos que implicarían unos 15 mil sufragios más. Tanto en Lomas de Zamora como en Quilmes (46% y 44,7%, respectivamente) aspiran a sumar tres puntos más, con 10 mil votos adicionales por municipio. En Ezeiza, a pesar de que se logró el 46,9% de los sufragios, también se detectó que el resultado está alejado de los guarismos favorables que supo aportar el distrito para el oficialismo en anteriores elecciones presidenciales. Las diferentes políticas públicas e inversiones implementadas por los gobiernos nacional y provincial en los últimos diez años en el distrito les da la base para considerar que podrían recuperar unos siete puntos, equivalentes a unos 6000 votos.

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